Una serie de medidas del Gobierno de Javier Milei, como la flexibilización del cepo cambiario y el “Plan Colchón”, están repercutiendo de una manera inesperada para lo que es costumbre en Argentina: el dólar informal –al que se accede a través de las “cuevas– está más barato que el de los homebanking.
El contexto de estos resultados responde a la caída sostenida que tuvo el dólar a partir del 14 de abril, cuando el Gobierno nacional anunció el levantamiento del cepo cambiario. En definitiva, desde entonces, hubo una caída en la demanda de dividas en el mercado informal y una aceleración en la cotización del dólar que se utilizar en el comercio exterior.
Además, especialistas indicaron que hubo algunas operaciones de mayor volumen por parte de entidades financieras que necesitaron afrontar vencimientos con el exterior.
El rol de BONTE 2030
Algunos especialistas apuntan que la licitación del BONTE 2030, bono que coloca al Tesoro entre inversores extranjeros. Indicaron que, si bien es positivo haber regresado a los mercados voluntarios globales, en el mercado hicieron notar que la tasa de interés que se debió pagar fue superior a la esperada. Se esperaba un 22% y se pagó 29,5%.
Además, al analizar la operatoria del miércoles, surge que el Tesoro tenía que pagar 8,5 billones de deuda en pesos, y de ese total pudo renovar 7,5 millones.
El otro billón de pesos lo consiguió con la emisión del BONTE 2030 afuera. Si bien entraron USD 1.000 millones para fortalecer las reservas, se debió emitir un billón de pesos para afrontar la deuda que no se cubrió con la licitación tradicional en moneda local/ Noticias Argentinas