Dólar y tasas de interés: por qué la política monetaria no logra contener la presión cambiaria
El dólar superó los 1.300 pesos pese a tasas altas e intervenciones. Reservas en baja y tensión con el FMI tensionan a los mercados y la política del gobierno.
Dólar y tasas de interés: por qué la política monetaria no logra contener la presión cambiaria.
En un miércoles de tensión en los mercados y cuevas, el dólar superó la barrera de los 1.300 pesos y cerró en 1.315 pesos, pese a los esfuerzos del Gobierno por contenerlo mediante aumentos de la tasa de interés e intervenciones en el mercado de futuros, que no son contemplados por el mercado.
El tipo de interés, que había registrado una suba significativa tras la licitación de Lecaps, se ubicó en 4% mensual, equivalente a una tasa anual efectiva del 60,1%, lo que implica un incentivo del 33% anual en términos reales para mantener posiciones en pesos. Sin embargo, con la demanda estacional en aumento y sin el aporte del sector agroexportador, la cotización se disparó.
El Gobierno sostiene que la tasa es endógena, definida por el mercado y no por la política –precepto que se encarga de desmentir en los hechos cada día–, mientras la autoridad monetaria se enfoca en cumplir objetivos de agregados monetarios. No obstante, entre los analistas predomina la visión de que la estrategia oficial apunta a contener el tipo de cambio. La reacción es inmediata: ante presión cambiaria, la tasa sube. El martes pasado, el Tesoro ofreció una tasa anual del 65% efectiva (4,2% mensual), corrigiéndose levemente a la baja al día siguiente, aunque las Lecaps más cortas no descendieron del 4% mensual.
La lupa del FMI y el incumplimiento de metas
El jueves 31, el directorio del FMI aprobará el informe elaborado por su staff técnico sobre la situación fiscal argentina. Si bien se concederá un waiver por el incumplimiento de las metas, el resultado no disimula el mal desempeño del Gobierno en los primeros dos meses de implementación del nuevo programa de facilidades extendidas.
El objetivo de aprovechar la liquidación de divisas de la cosecha gruesa para recomponer reservas internacionales quedó lejos de cumplirse. Según datos difundidos por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), al 23 de julio la variación acumulada de reservas netas fue de 6.082 millones de dólares negativos, quedando 9.950 millones por debajo de la meta. Este deterioro complica la capacidad del país para enfrentar obligaciones en dólares y las necesidades de pago de empresas con proveedores externos.
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Santiago Bausili y Luis Caputo en la lucha por contener el dólar.
Mercado cambiario: oferta en baja y demanda creciente
Los analistas ya anticipaban la tensión cambiaria: tras una liquidación récord del agro motivada por la reducción temporal de retenciones, la oferta de divisas se desplomó en el segundo semestre. El sector pasó de vender 244 millones de dólares diarios entre fines de junio y el 23 de julio, a un promedio de 48,9 millones de dólares diarios la última semana. En paralelo, la demanda para atesoramiento creció, impulsada por la fuga de capitales y el turismo, en un contexto de relajamiento parcial del cepo cambiario.
El BCRA, pese a intervenir en futuros y sostener tasas elevadas, no logró contener la presión compradora. Los agentes de cambio coinciden en que en el día de ayer se observó “alta volatilidad y escaso volumen”, factores que impulsaron al dólar a nuevos máximos.
El dilema de la política monetaria
La suba de tasas refleja un conflicto entre los bancos, que buscan mayor liquidez, y el Gobierno, que pretende absorber pesos para evitar su traslado al dólar: “El objetivo está en el tipo de cambio. Ante la tensión cambiaria, se absorben pesos y se deja subir la tasa al nivel que sea necesario, aunque esto tenga costos sobre la actividad y el crecimiento de la deuda real”, aseguraron desde una de las principales consultoras de la city ante la presión sobre el dólar en los últimos días.
Le quedan dos días de mercados al Gobierno en una pelea que para ganarla necesita una sola cosa: Dolares que hoy no tiene.