La histórica marca argentina John Foos dejará de fabricar zapatillas en el país y avanzará hacia un modelo basado en la importación de productos terminados desde Asia, en el marco de un proceso de reestructuración que impacta de lleno en su planta de Beccar, en el partido bonaerense de San Isidro.
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De ícono de los '90 a importar todo: John Foos baja la persiana en Argentina
La histórica John Foos cerrará su planta en Buenos Aires antes de fin de abril, dejará de fabricar en el país y avanzará con despidos masivos, en medio de una reconversión hacia la importación de productos desde Asia.
La decisión implica el cierre definitivo de la producción local antes de fin de abril y la desvinculación de la mayoría de sus trabajadores. La firma, que supo ser un ícono entre los adolescentes en la década del ‘90, ya había reducido significativamente su plantilla: pasó de casi 400 empleados en 2023 a alrededor de 50 a comienzos de 2026.
Qué dice el comunicado de la empresa
A través de un comunicado, la empresa señaló que la medida responde a un proceso de “readecuación operativa” orientado a garantizar la sustentabilidad del negocio a largo plazo. En ese sentido, sostuvo que la reestructuración busca “consolidar una estructura sólida” que le permita continuar en el mercado y proyectarse a futuro, asegurando además que las desvinculaciones se realizan bajo la normativa laboral vigente.
Con este giro, la compañía abandonará la fabricación nacional y se enfocará en la importación, manteniendo en el país únicamente una estructura administrativa mínima. El cierre de la tradicional planta ubicada en la calle Neyer al 700 abrió además una negociación con los trabajadores, en la que la empresa ofreció acuerdos de salida con indemnizaciones de entre el 60% y el 70%. El conflicto se tensó ante la advertencia de que, de no alcanzar consensos, podría iniciarse un concurso preventivo.
Según relataron operarios, el proceso no fue abrupto sino progresivo. En los últimos años, la firma había comenzado a reemplazar la producción local por el ensamblado con piezas importadas desde China, para luego avanzar hacia la compra de zapatillas ya terminadas. Esta estrategia se enmarca en un contexto de mayor apertura de importaciones impulsada por el gobierno de Javier Milei.
En paralelo, la empresa deberá sortear las restricciones vigentes para el ingreso de calzado desde China. Desde 2021 rige una medida antidumping que fija un valor FOB mínimo de USD 15,70 por par, lo que desalienta las importaciones directas desde ese país. Aunque la normativa fue revisada en 2025 por la Comisión Nacional de Comercio Exterior, aún continúa vigente, lo que empuja a las compañías a buscar proveedores alternativos en otros mercados asiáticos, como Vietnam o Tailandia.
Situación de la industria del calzado en Argentina
El caso de John Foos refleja la compleja situación que atraviesa la industria del calzado en la Argentina. De acuerdo con datos sectoriales, la producción cayó de 125 millones de pares en 2015 a cerca de 58 millones en 2020, con una recuperación parcial posterior que no logró sostenerse. En ese contexto, el último Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) del INDEC mostró en enero una caída interanual del 34,1% en el rubro que incluye textiles, indumentaria, cuero y calzado.
El deterioro también se evidencia en el empleo: tras alcanzar su pico en 2011, el sector perdió cerca del 49% de los puestos de trabajo hacia 2024. La tendencia no es exclusiva de esta firma. En enero de 2026, el Grupo Dass —fabricante para marcas internacionales como Nike, Adidas, Umbro, Fila y Asics— despidió a casi 50 trabajadores en su planta de Misiones, luego de haber cerrado el año anterior su fábrica en Coronel Suárez.
En este escenario, el cierre de la planta de John Foos se suma a una serie de señales de retracción industrial, en un sector cada vez más presionado por los costos locales y la competencia externa.