Mendoza tiene desde hace más de dos décadas varios institutos público-privados con distintas funciones para la economía y subsidio estatal para funcionar. Son IDR (Instituto de Desarrollo Rural), IDITS (Instituto de Desarrollo Industrial, Tecnológico y Servicios) e IDC (Instituto de Desarrollo Comercial), entidades sometidas a un duro ajuste para que cierren los números por parte del Gobierno.
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Cierre del IDC y recortes en el IDITS e IDR: lo que ahorra el Gobierno con el ajuste de subisidios
Se trata de fundaciones con participación del sector privado, pero con dependencia del sector público para solventar gastos operativos.
Se trata de fundaciones con participación del sector privado, pero con dependencia del sector público para solventar gastos operativos. Dentro de ese espectro, por ahora la única que "zafa" del rigor del ajuste Promendoza, porque para Cornejo es clave en la promoción de las exportaciones: de hecho, le dio más jerarquía al sacarla de la órbita de Economía y ahora responde directamente a la Gobernación.
El ajuste ya empezó con un fuerte recorte de presupuesto, que en algunos casos significará el cierre definitivo, y en otros despidos para reestructurar el presupuesto que les permita seguir en funcionamiento. Todo como consecuencia de la decisión de dejar de ser socio fundador de esas instituciones a partir del 1 de julio.
El Gobierno parte de un dato concreto: se prevé transferencias en subsidios por $ 1.700 millones (incluido el IDITS, el menos demandante). Un volúmen de fondos que, según indican desde el ministerio de Producción, "en más de un 95% terminan destinados al pago de salarios".
IDC, el primer cierre
Si bien las novedades surgieron de la última reunión de Comité Ejecutivo del IDR el miércoles 19 de junio, el IDC constituye el primer testimonio patente de las consecuencias del ajuste.
El lunes 24 por la tarde, mocionada por el Ministerio de Producción, el directorio resolvió "por unanimidad" la disolución del Instituto de Desarrollo Comercial. Otro ente dedicado desde su origen a brindar asesoramiento técnico y capacitación, en su caso a comerciantes, que incluso tenía programados varios cursos y charlas con ese fin.
El Comité Ejecutivo está integrado por la Dirección de Desarrollo Productivo; la Federación Económica de Mendoza (FEM); UNCuyo; Cámara de Comercio, Industria, Profesionales y Agropecuaria de Las Heras; la Cámara de Industria y Agropecuaria General San Martin; el Instituto de Desarrollo Comercial (IDC), Cámara de Comercio, Industria y Agropecuaria de San Rafael; UCIM y la Universidad de Congreso.
Por ahora, el impacto en los números del Gobierno en cuanto a lo que destina en subsidios al IDC parece ser relativo. Es que el ente es el que menos empleados tiene (apenas 8), y por lo tanto el componente salarios no tiene el mismo peso que en las otras estructuras.
IDR, al borde de desaparecer
Con 28 años de vida, el caso de la Fundación IDR (Instituto de Desarrollo Rural) es el que más ruido provoca. Considerado clave para el agro de Mendoza, las reacciones han sido inmediatas y múltiples, al punto que ya se reunieron más de 500 firmas a través de la plataforma Change para impedir su cierre.
Además de asesoramiento técnico a pequeños y medianos productores hortícolas y frutícolas, el IDR hace relevamiento de precios pagados al sector primario. Según fuentes oficiales, esas prestaciones seguirán, aunque pusieron en duda si se sostendrá la planta de personal.
En total, 33 empleados de planta (entre técnicos y administrativos) trabajan en el IDR. Otros 14 eventuales se contratan en distintos proyectos desarrollado a campo durante el año.
¿Cuánto ahorra el Gobierno con el cierre del Instituto de Desarrollo Rural? Unos $800 millones, que representan un 90% del presupuesto total del organismo y poco menos de la mitad de todo lo que se destina en subsidios a los 3 institutos.
El resto ($100 millones) lo completan las cámaras de productores (Sociedad Rural y Cámaras de Agricultura del Valle de Uco y de San Martín) y de industriales (Cafim), que también integran el Comité Ejecutivo. El grueso del presupuesto va a pagar los sueldos y gastos de combustible para el traslado a fincas.
Si bien todo se terminaba de definir en una reunión del Comité en la tarde del miércoles 25, el subsecretario de Industria del ministerio, Alberto Marengo, anticipó a dirigentes sindicales que el cierre era "decisión tomada" y sin vuelta atrás.
"Prometen reubicar a la gente, pero no es creíble porque donde vayan será el mismo gasto en sueldos. Da la sensación de que el ministro (Vargas Arizu) desconoce al real función e importancia del IDR", señaló Iris Santilli, empleada del Instituto de Desarrollo Rural y delegada gremial, antes de hablar de "alternativas" para evitar el cierre.
Entre esas alternativas, según Santilli "al Gobierno se le ofreció un abanico para no dejar gente sin trabajo, desde reducir el horario de trabajo hasta retiros voluntarios. Y nos lo rechazaron".
El recorte en el IDITS
De las 3 fundaciones-institutos, es el más "autosustentable". Y por lo tanto, su supervivencia corre menos riesgo.
De la millonaria masa de subsidios para sostenerlos, el Gobierno aporta al IDITS poco más de $50 millones. El resto de su presupuesto se solventa con los ingresos de Puerto Seco y Zona Franca, dos estructuras fundamentales para la logística y las exportaciones de Mendoza.
"En relación con lo que conllevan otras instituciones el aporte al IDITS es ínfimo. Apenas representa una nómina mensual de sueldos, porque mayormente generamos nuestros propios recursos", explica una fuente que conoce el funcionamiento del instituto, que emplea a 14 personas en su sede central y 48 en total si se cuenta a Puerto Seco y Zona Franca.
Lo que por ahora se llama "reestructuración" incluye la desvinculación de 8 trabajadores. Y apunta, para el Gobierno a "optimizar recursos, y destinarlos a trabajar con una visión de proyectos de acuerdo a lo que demandan distintos sectores".
Un ejemplo que se utiliza para justificar la decisión: ya está en marcha un proyecto de vinculación de grandes empresas, como Nestlé y Unilever, con un grupo de proveedores locales asistidos para una mejora tecnológica.