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Combustible

Chile: decisión política dispara combustibles y hunde la imagen de Kast

El fin del MEPCO en Chile desata aumento de combustibles de hasta 62%, impacto inflacionario y abrupta caída en la imagen del gobierno de Kast.

Por Marcelo López Álvarez

El gobierno de José Antonio Kast rompe todos los récords con la luna de miel más corta con su electorado en la historia de Chile. La eliminación del mecanismo de estabilización del combustible desató un shock inflacionario sin precedentes en décadas, con efectos que se extenderán a lo largo de toda la cadena productiva y golpearán con mayor fuerza a los hogares más vulnerables.

Desde el 26 de marzo, Chile enfrenta el mayor ajuste en el precio de los combustibles registrado en décadas. La decisión del gobierno de José Antonio Kast de eliminar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) desencadenó alzas de magnitud inédita en el mercado interno: según datos de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), la gasolina de 93 octanos subió 372 pesos por litro, equivalente a un incremento del 32%; la de 97 octanos aumentó 391 pesos (31%); y el diésel, insumo crítico para el transporte de carga, se encareció 580 pesos, lo que representa un alza del 62,4%. El impacto no se limita al surtidor de gasolina: atraviesa la estructura completa de precios de la economía.

El impacto político del “Bencinazo”

Pero no solo la estructura de precios: el “Bencinazo” también atravesó profundamente la imagen del Gobierno de Kast y la luna de miel apenas duró 20 días.

Según la encuesta Pulso Ciudadano difundida esta semana, el mandatario registra una aprobación del 34,7%, frente a un 48,7% de desaprobación, lo que representa una caída de 12,8 puntos porcentuales respecto de la medición anterior, correspondiente a la primera quincena de marzo, cuando su respaldo alcanzaba el 47,5%. En paralelo, la encuesta Cadem evidenció una baja de cuatro puntos en el mismo período. La tendencia marca un punto de inflexión temprano para una administración que apenas completa sus primeras semanas de ejercicio.

El análisis por segmento político arroja una fotografía de alta polarización. Mientras el 75,1% de los votantes de derecha aprueba la gestión presidencial, ese respaldo cae al 30,1% entre quienes se identifican con el centro político, y se reduce a apenas el 4,3% en el segmento de izquierda.

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La imagen de José Antonio Kast cae en picada en días después de decidir que el aumento de los combustibles se traslade todo al consumidor

El costo político del combustible

El principal detonante de la baja de popularidad fue la decisión del gobierno de no activar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), que derivó en el fuerte aumento de los combustibles. La medida generó un rechazo mayoritario: un 57,2% de los encuestados declaró estar en desacuerdo o muy en desacuerdo con ella, frente a un 21,5% que la avaló.

Los datos sobre las preferencias ciudadanas ante la situación son aún más elocuentes. Consultados sobre cuál habría sido la mejor alternativa frente al alza del petróleo internacional, el 55,9% señaló que habría preferido traspasar el alza de manera parcial, ajustando el MEPCO. El 33,3% habría optado por aplicar el mecanismo en su totalidad, aun asumiendo el costo para las arcas fiscales. Solo el 10,8% respaldó la opción finalmente adoptada por el Ejecutivo, es decir, el traspaso íntegro del alza al consumidor. En suma, el 89,2% de la ciudadanía habría preferido que el gobierno recurriera al MEPCO en alguna de sus modalidades. La proporción es difícil de soslayar: nueve de cada diez chilenos no comparte la decisión que el gobierno tomó.

A ello se suma que prácticamente la totalidad de los encuestados (el 98,1%) anticipa algún tipo de impacto negativo derivado del encarecimiento de los combustibles, un dato que refleja tanto una percepción generalizada de vulnerabilidad económica como una lectura crítica sobre las consecuencias de la medida en la vida cotidiana.

La tesis del país "en quiebra"

Otro foco de controversia durante la semana fue la difusión, a través de plataformas oficiales del gobierno, de la tesis de que Chile se encuentra en una situación de quiebra financiera. La encuesta consultó a la ciudadanía sobre su percepción al respecto, y los resultados no acompañaron el relato oficial: el 57,6% no considera que el Estado esté en quiebra, mientras que el 25,6% sí adhiere a esa caracterización.

El bencinazo, las declaraciones desafortunadas y una serie de medidas como la vuelta atrás de los cambios facilitadores de la ley de adopción y la caracterización revolucionaria de la población estudiantil ponen en evidencia las dificultades comunicacionales del Ejecutivo para instalar narrativas de gestión sin generar fricciones en la opinión pública.

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