La crisis del turismo en Malargüe volvió a quedar expuesta tras una reunión de prestadores autoconvocados que alertaron por la baja ocupación, la competencia ilegal y falencias estructurales. Desde el sector privado reclamaron mayor control y cambios en las políticas de promoción, mientras que el Ejecutivo local reconoció el contexto adverso y detalló las acciones en marcha.
Turismo y coyuntura económica son los desafíos de Malargüe en esta temporada
Prestadores locales advierten por baja demanda, alojamientos ilegales y problemas estructurales que afectan la actividad en Malargüe.
La reunión realizada en las últimas horas por prestadores turísticos de Malargüe tuvo como eje central la profunda preocupación que atraviesa el sector ante la baja ocupación y el escaso nivel de reservas. Así lo expresó Ricardo Jakovcevic, propietario de un complejo de cabañas y vocero del grupo de autoconvocados, quien en diálogo con SITIO ANDINO indicó que la ocupación esta semana no supera el 35%, un número que refleja la crisis que afecta a la actividad.
Inconvenientes que afectan al turismo de Malargüe
Jakovcevic sostuvo que a la merma de visitantes se suman “problemas internos en Malargüe que no se solucionan”, entre los que mencionó la proliferación de alojamientos ilegales. Según afirmó, esta competencia desleal impacta directamente en los prestadores habilitados, por lo que solicitó mayor control por parte de la municipalidad local para garantizar igualdad de condiciones en el mercado turístico.
El referente del sector privado también enumeró otras dificultades que, a su entender, afectan el desarrollo del turismo en el departamento. Entre ellas mencionó la deficiente conectividad y el mal estado de las rutas, factores que influyen negativamente en la decisión de los visitantes. Además, cuestionó las campañas oficiales de promoción orientadas al público chileno, argumentando que esos recursos deberían destinarse a otros centros emisores de turistas que efectivamente pernoctan y consumen en Malargüe.
En ese sentido los prestadores entienden que muchos visitantes trasandinos sólo atraviesan el departamento de paso, sin realizar excursiones ni utilizar servicios locales, a diferencia del turismo argentino que planifica sus vacaciones y genera mayor impacto económico en la zona.
Respuesta del sector oficial
Por su parte, la secretaria de Desarrollo Económico de Malargüe, Graciela Viollaz, se refirió a los planteos realizados por el sector privado y señaló que “el turismo es una actividad que dinamiza las economías locales, pero también es una función productiva altamente sensible a cualquier cambio o factor”. En ese marco, explicó que las actuales condiciones macroeconómicas hacen que haya menos dinero disponible en el bolsillo de la gente.
La funcionaria agregó que, frente a este escenario, muchos turistas optan por alternativas que reducen costos, como los viajes en motorhomes o casillas rodantes, o el acampe en camping, modalidades que se observan con mayor frecuencia en distintos destinos. Respecto a los alojamientos clandestinos, Viollaz aseguró que existen controles que se vienen realizando desde el Ejecutivo, en conjunto con los requisitos de habilitación que exige la comuna y el EMETUR (Ente Mendoza Turismo).
Finalmente, al referirse a la promoción turística, indicó que durante el verano se llevan adelante campañas junto al EMETUR en distintos centros urbanos del país, con el objetivo de potenciar el turismo interno y de cercanía, buscando fortalecer la llegada de visitantes al departamento.