Mabel Fernández de Romero se jubiló como docente hace catorce años ocupando el cargo de directora de la Escuela Teniente General Rufino Ortega de Malargüe. Para estudiar el magisterio tuvo que ingresar como pupila en un colegio de Tunuyán. En su familia, hermanas e hijos también hay maestras y profesores.
Maestras que marcaron la historia de la educación en Malargüe
Muchas docentes nacidas en el departamento sureño debieron enfrentar el desarraigo para poder obtener el título.
El diálogo con Mabel Fernández comenzó con una reflexión de muchas que surgieron, expresando la docente que “ser maestro es una verdadera vocación”, remarcando que “un buen maestro se caracteriza por ser capaz de sacar a los niños y jóvenes que tienen problemas” y que para lograr esos objetivos también “se requiere de paciencia y amor”.
“Siempre estuve del lado de esos chicos”, subrayó la ex directora de la escuela Teniente General Rufino Ortega, para reafirmar un viejo concepto de que “la maestra es la segunda mamá”, porque en sus años de docencia, ese amor que comentaba también se traducía en cuidados físicos de los niños que estaban a su cargo.
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Mabel Fernández fue categórica al decir que “antes no existía la desconfianza entre el padre y el docente”, todo “lo contrario uno apoyaba al otro”, en referencia a una situación que se viene dando desde hace años, la confrontación en dos de las partes que conforman una comunidad educativa.
La decisión de ser docente
Más adelante vino la respuesta a una las principales preguntas al momento de hablar de esta profesión, cómo nació el deseo de ser maestra.
La docente contó que en esos años de adolescente en Malargüe “no lo tenía muy claro, y fue mi mamá la más insistía en que tenía condiciones para la docencia", recordando que “tenía un tío abuelo que me decía maestra ciruela sin dientes y muelas, porque era la que siempre capitaneaba”.
Fernández narró que para poder iniciar el magisterio fue pupila en el Colegio Niño Jesús de Tunuyán, camino que recorrieron también sus hermanas Susana y Marilú, algo que se logró “con mucho sacrificio” de la familia.