Este jueves en la ciudad de San Rafael el Departamento General de Irrigación dará a conocer el pronóstico de caudales para esta próxima temporada, conociéndose de ante mano que el Río Malargüe tendrá una calificación de “sequía hidrológica severa”.
El Río Malargüe continuará bajo la crisis hídrica
Mientras se aguarda que este jueves el propio Superintendente General de Irrigación, ingeniero Sergio Marinelli, realice la presentación oficial del Pronóstico de Caudales de los Ríos de Mendoza para el periodo 2022-2023 en el Centro de Congresos y Convenciones de la ciudad de San Rafael, ya se anticipó desde el ente autárquico el pronóstico de escurrimiento del Río Malargüe para esta temporada.
Desde el Departamento General de Irrigación dijeron que el pronóstico 2021-2022 para este cauce hídrico “fue de sequía severa, algo que se cumplió durante el año”.
En el anticipo Irrigación informó que “las nevadas de este invierno han sido menores a las del año pasado y cercanas a la mitad de un año medio”, comunicaron del organismo que se encarga de administrar y distribuir el agua en la provincia de Mendoza.
Más adelante advirtieron que “en estas circunstancias se espera que la temporada 2022-2023 vuelva a ser de sequía hidrológica severa”.
La cuenca del Río Malargüe, que alimenta el oasis donde se ubica la ciudad homónima, posee “una superficie total de 11.146 km2”, y su longitud, desde sus nacientes en el arroyo Torrecillas al oeste de la ciudad y hasta su desembocadura en Laguna de Llancanelo, alcanza los 70 kilómetros.
En su curso está ubicado el dique derivador Blasi Brísoli, infraestructura construida hace más de medio siglo y que tiene el propósito de “cubrir la demanda para riego y abastecimiento poblacional”. En este último tiempo el Departamento General de Irrigación viene concretando obras de impermeabilización en el canal matriz Cañada Colorada “tendientes a evitar la infiltración y mitigar los efectos de la crisis hídrica que afecta desde hace una década y media a Mendoza.