La crisis desatada tras la convocatoria de acreedores de Bodega Norton dejó en una situación crítica a la Cooperativa San Carlos Sud Ltda en el Valle de Uco, que denunció haber quedado atrapada en una operatoria financiera que terminó afectando a pequeños productores y cooperativas vitivinícolas del Valle de Uco.
Crisis en el Valle de Uco: reclaman $875 millones a una cooperativa vitivinícola
La Cooperativa San Carlos Sud en el Valle de Uco denunció haber quedado atrapada en un esquema financiero utilizado para garantizar compras de vino de grandes empresas.
La entidad, encabezada por Claudio Giusti, enfrenta actualmente reclamos por alrededor de $875 millones, quedó categorizada en situación 3 ante el Banco Central de la República Argentina y perdió acceso al financiamiento necesario para sostener su actividad.
Cómo fue la operación con la Bodega Norton
El conflicto comenzó en 2024, cuando la cooperativa concretó la venta de aproximadamente 412.500 litros de vino a Norton. La operación se realizó bajo una modalidad denominada “cadena de valor”, en la que intervino Acindar Pymes, una Sociedad de Garantía Recíproca (SGR) que actuó como garante financiero.
Según explicó Claudio Giusti, la cooperativa no cobraba directamente por la venta del vino, sino que debía tomar un crédito bancario avalado por la SGR. Posteriormente, cedía la factura de venta a Acindar Pymes, que quedaba habilitada para reclamar el cobro a Norton.
“La forma que tenías de cobrar el vino era sacar un crédito para vender. Ahí es donde nosotros decimos que se desvirtúa el espíritu de las SGR”, sostuvo Giusti.
La denuncia contra las SGR
Las Sociedades de Garantía Recíproca fueron creadas para facilitar el acceso al crédito de pequeñas y medianas empresas mediante avales financieros. Sin embargo, desde la cooperativa aseguraron que el mecanismo terminó funcionando para financiar a una gran empresa compradora.
“Las SGR están para proteger a las pymes o avalar su crecimiento. En este caso, la operación estaba armada para financiar a Norton”, afirmó el vicepresidente de la entidad.
Giusti recordó además que tiempo atrás la cooperativa había solicitado un aval por aproximadamente $26 millones para financiar cosecha y acarreo, pero que Acindar Pymes rechazó el pedido por falta de calificación crediticia.
No obstante, un año después, la misma entidad avaló una operación cercana a los $500 millones vinculada a Norton. “Ahí entendimos que el crédito no se avalaba por la cooperativa, sino porque estaba Norton detrás”, señaló.
La deuda escaló tras la convocatoria de acreedores
El conflicto se agravó cuando Norton se presentó en convocatoria de acreedores el año pasado. Según denunciaron desde la cooperativa, pese a que el contrato establecía que el crédito debía descontarse de la cuenta de la bodega compradora y que la cesión de factura liberaba de responsabilidad a San Carlos Sud, Acindar Pymes comenzó igualmente a reclamarle el pago a la cooperativa.
Con los intereses acumulados —la financiación tenía una tasa anual cercana al 45%— la deuda escaló hasta alcanzar los $875 millones.
Preocupación en entidades rurales
La situación encendió alarmas en el sector productivo mendocino. Tanto la Sociedad Rural del Valle de Uco como la Confederación de Asociaciones Rurales de Mendoza y Confederaciones Rurales Argentinas manifestaron su preocupación por el impacto económico y financiero que el caso podría generar sobre pequeños productores y cooperativas de la región.