Luego de que se viralizara la última semana un video del supuesto colapso en un baño de la escuela de Nivel Medio Eugenio Izaky de Malargüe, donde además se mencionaba que eran aguas servidas las que fluían, autoridades aclararon que “en realidad se rompió una cañería de agua potable”, y no una de aguas cloacales.
Aclararon sobre problemas en baño de una escuela de Malargüe
Silvana Morales, directora de la Escuela Electromecánica 4-228 Ingeniero Eugenio Izaky comentó a SITIO ANDINO sobre la situación que se generó en los últimos días en una de las aulas del establecimiento ubicado en calle Uriburu 963 de la ciudad de Malargüe, espacio donde según versiones de padres de alumnos habría colapsado un baño, con la consiguiente pérdida de aguas servidas.
La docente comenzó detallando que la información que circulo en redes sociales no es veraz, argumentando “noto que se ha escapado de la realidad, se hablaba de aguas servidas y en realidad lo que pasó fue que se rompió una cañería de agua potable en el techo”, explicando que la fuga se originó luego de que se congelara una de las cañerías del tanque que posteriormente sufrió averías.
Ante esta situación “se cortó inmediatamente el agua, se secó el lugar, los chicos salieron y el agua que se ve en el video es agua que viene filtrándose por el techo, de la cañería que se había roto, no es agua del baño”, aclarando que el sanitario “está clausurado, desde hace años que no funciona”, incluso está revestido con cerámicos”.
Luego de las aclaraciones a la prensa Silvana Morales lamentó que “no se haya venido a la fuente, siempre les digo a los papás, a las familias, o a quienes tengan dudas, que se acerquen y que lo analizamos, lo charlamos”.
Eduardo Albarracín es propietario de una de los inmuebles alquilados por la Dirección de Escuelas para el funcionamiento de la escuela Eugenio Izaky, y a su turno lamentó también que “haya mala información por parte de algunas personas”, exponiendo que fue un accidente la pérdida de agua, producto de las fuertes heladas de este invierno, agregando que rápidamente se cortó el paso del agua y se evacuó a los alumnos y docentes.
Albarracín remarcó que el baño que forma parte de esta estructura adaptada como aula (era un salón comercial, por eso el baño está ubicado en ese sitio), está anulado “hace cinco años”, añadiendo asimismo que el resto de los baños de la infraestructura “se desagotan cada dos o tres meses”, pozos sépticos que recogen los fluidos de un espacio que alberga a doscientos cincuenta alumnos, junto a un número importante de docentes y personal del establecimiento.