Desde hace un tiempo a estar parte, la música que se hace en Mendoza nos ofrece distintos intérpretes que sorprenden por su calidad tanto musical como autoral. Y una de esas personas es Francisca Figueroa, quien además de ser la cantante principal de Spaghetti Western, lleva adelante su proyecto solista.
Y fue precisamente en este plan que se subió al escenario de la sala Vilma Rúpolo en el Espacio Cultural Julio Le Parc para ofrecer un show que tuvo varias alternativas: por un lado grabar en vivo su próximo EP titulado "Luces"; y por otro, pasear por las canciones de "Cruda" -su anterior trabajo-.
Figueroa tiene una voz excepcional y la sabe utilizar. Por eso, desde el mismo inicio asumió riesgos como hacer vidalas copleras solamente acompañada por una caja o animarse a grabar sus nuevas canciones en una clima de intimidad cómplice con el público que llenó la sala.
Pero además, tiene algo muy destacable y es que trabaja en un nuevo cancionero apoyado -de lleno- en la música popular de América Latina. Entonces, no sorprende que aparezca una guaracha, un carnavalito, un valsecito o una tonada porque Francisca está en plena búsqueda musical y de raíces y lo trasluce en cada una de sus canciones.
Desde luego que esta veta folclórica es muy bien recibida por sus seguidores y abre puertas inmensas para el descubrimiento de sonidos, autores, personajes y leyendas que sirven para formar y aprender.
Sola o con Sebastián Narváez en guitarra o con Tapa Quiroz en bajo y Yair Cáseres en percusión, Francisca brilló en todo momento, acompañada por una hermosísima puesta en escena de luces y accesorios.
Francisca Figueroa es una artista versátil que puede estar cantando funk o subida a una nota aguda de una canción de aires folclóricos. Lo bueno es que siempre saldrá bien parada, aportando un aire nuevo para la música de Mendoza.