Al llegar a la Alameda de la Ciudad de Mendoza aparece la historia y el espíritu sanmartiniano. Por allí está el Tajamar, aquel zanjón antiguo utilizado para el riego que hoy corre entubado debajo de este paseo. También se dice que el mismo general José de San Martín y su esposa, Remedios Escalada tenían la costumbre de pasear por ese lugar que el mismísimo general –en su gobernación intendencia de 1914- convirtió en un verdadero paseo público con una doble hilera de álamos, un rosedal y asientos de cada lado, generando un nuevo ámbito social separado de la plaza fundacional.
Y uno de los edificios emblemáticos del paseo es el de la Biblioteca General San Martín, una de las instituciones más prestigiosas de la provincia. En 1818, el general San Martín -en vísperas de su partida a Chile- hizo un testamento en el que consignó que su biblioteca personal fuera donada para la creación de una biblioteca pública, en Mendoza.
Fue precisamente la figura del general José de San Martín, junto a otros militares de la Independencia y algunos ciudadanos (partidarios del pensamiento ilustrado) quienes empujaron a la creación de la institución. Así surgió la necesidad de crear la “Sociedad Biblioteca Mendocina”. Su reglamento, sancionado el 11 de marzo de 1822, plasmó el deseo de crear una biblioteca popular que difundiera “conocimientos útiles”. Se nombró al primer secretario del organismo, Agustín Delgado, y el 9 de julio de 1822, la “Biblioteca Mendocina” abrió sus puertas a la comunidad.
Biblioteca General San Martin
La Biblioteca General San Martín.
Foto: Cristian Lozano
Vamos a la historia
En 1818, después del triunfo de Maipú, el general José de San Martín volvió a Mendoza en su de paso hacia Buenos Aires. Allí aprovechó el momento y compró dos terrenos ubicados frente a la Alameda. Estos terrenos, pertenecían a la familia de Antonio de la Puente y San Martín los adquirió para edificar allí su casa y radicarse definitivamente en nuestra provincia cuando finalizara la campaña libertadora. Si bien la construcción se inició nunca llegó a concluirse. Es más, San Martín al regresar de su campaña del Perú se estableció en su chacra de Los Barriales (departamento de San Martín), viajando posteriormente a Buenos Aires.
Luego del fallecimiento del Libertador, su hija Mercedes vendió la propiedad en 1871. El comprador fue Exequiel Tabanera. Posteriormente el terreno se fraccionó en cuatro propiedades.
Fue la Asociación de Damas Pro Glorias Mendocinas, la entidad que se dedicó con todo empeño a gestionar ante los poderes públicos que se sancionara una ley de expropiación del “Solar histórico de la Alameda”. Mediante una serie de investigaciones se recopilaron los títulos de propiedad de dicho solar desde que fue adquirido por el general San Martín hasta su venta.
El predio donde hoy se levanta el Museo y la Biblioteca General San Martín fue declarado Lugar Histórico Nacional en 1941 y luego fue expropiado en 1950. En 1956 se inauguró en este solar el edificio de la Biblioteca Pública Gral. José de San Martín y el museo del mismo nombre. Este último fundado y atendido por la Asociación de Damas Pro Glorias Mendocinas.
Actualmente es la única Biblioteca Pública de carácter provincial y funciona bajo el ámbito del Ministerio de Cultura y Turismo, como una institución democrática, destinada a brindar, con eficiencia y sin ningún tipo de discriminación, toda la información existente.
La biblioteca más importante de la provincia funciona en Remedios Escalada de San Martín 1843, en la mítica Alameda de la Ciudad de Mendoza y está abierta al público de lunes a viernes, de 8.30 a 19.30, para disfrutar de la literatura mendocina y universal que allí se dispone.
Biblioteca San Martín.JPG
Algunos números para tener en cuenta:
-Fondo General con 40.000 ejemplares
-Biblioteca Infantil y Juvenil “Merceditas” con 12.000 ejemplares
-Biblioteca de Autores Locales (Patrimonio Cultural de la Provincia) con 9.000 ejemplares
-Biblioteca de Lenguas Extranjeras con 3.000 ejemplares
-Biblioteca Fondo Antiguo 10.000 ejemplares (disponible para consultas y uso en salas)
-Biblioteca “Joyas” Bibliográficas con 3.000 ejemplares S.XVI y XIX (No disponible para consultas ni préstamo)
-Hemeroteca Menor (Revistas)
-Hemeroteca Mayor (Diarios)
"Hay hombres y mujeres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles" (Bertolt Brecht).