El Gobierno de Mendoza inició la destrucción de 5 mil teléfonos celulares incautados en las cárceles provinciales. Las imágenes de la aplanadora que trituró los dispositivos llamaron la atención en redes sociales y de quienes presenciaron el acto.
Una aplanadora trituró más de 5 mil celulares secuestrados en las cárceles de Mendoza
El Gobierno mostró la destrucción masiva de teléfonos incautados en penales, con un operativo que busca cortar delitos organizados desde las prisiones.
La medida apunta a cortar los vínculos delictivos que se generan desde los penales y dar un cierre definitivo al uso ilegal de teléfonos intramuros.
El operativo se desarrolló en la playa de secuestros del Servicio Penitenciario y contó con la colaboración de la Municipalidad de Godoy Cruz, que aportó la aplanadora para destruir los dispositivos y garantizó el manejo responsable de residuos a través del programa de gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE).
En la actividad estuvieron el gobernador Alfredo Cornejo, la vicegobernadora Hebe Casado, la ministra de Seguridad y Justicia Mercedes Rus, autoridades penitenciarias y el intendente de Godoy Cruz, Diego Costarelli.
Cornejo destacó que se trata de la primera destrucción masiva de celulares incautados en cárceles y subrayó que es un paso más en la política de seguridad penitenciaria.
Los ejes del plan de seguridad para cortar la comunicación ilegal en las cárceles
El operativo se enmarca en el plan integral anunciado en abril, que busca cerrar los canales ilegales de comunicación en las cárceles. El programa se sostiene en cuatro pilares:
- Control unificado de accesos a los penales.
- Bloqueo selectivo de señales de celulares.
- Nuevo sistema de videovigilancia.
- Equipos de radiocomunicación propios para el Servicio Penitenciario.
Delitos vinculados a los celulares en cárceles de Mendoza
La ministra Rus advirtió que los teléfonos incautados estaban relacionados con estafas, tráfico de drogas y difusión de material de abuso sexual. Según explicó, desde diciembre de 2023 ya no se permite el ingreso de nuevos celulares y, desde 2024, todo dispositivo hallado es confiscado y destruido.
Además, quienes son sorprendidos con un celular reciben sanciones disciplinarias dentro del penal.
Controles estilo aeropuerto en las cárceles
Para reforzar la seguridad, el Gobierno implementó el Sistema Único de Ingreso, con detectores de metales, registro fílmico y palpado físico, similar al control en aeropuertos.
Los resultados ya se ven: en los últimos meses varios penitenciarios y un enfermero fueron descubiertos intentando ingresar drogas, lo que derivó en investigaciones judiciales y allanamientos.
La política penitenciaria también apuesta a la educación y el trabajo como herramientas de reinserción. Según Rus, la matrícula escolar y universitaria en las cárceles aumentó más del 100% y se ampliaron los proyectos laborales intramuros.