La Bombonera vivió una noche atípica el domingo. Aunque Boca ganó por penales y pasó a cuartos de final, un hecho inédito marcó la jornada: por primera vez, la “Comisión” encabezada por Juan Román Riquelme fue insultada por su propia gente, en un grito que se escuchó antes de que se ejecutara el primer disparo desde los doce pasos.
Los primeros dardos de La Bombonera a Riquelme: "Que se vayan todos"
Por primera vez desde que ejerce como miembro de la comisión directiva xeneize, el presidente escuchó la reprobación de la hinchada. Mirá el video.
“¡Que se vayan todos! ¡Que no quede ni uno solo!”, cantaron desde las plateas, y aunque ningún hincha se atrevió a nombrar directamente a Riquelme, el mensaje estaba claro. La bronca se sintió en todos los sectores del estadio, salvo en La Doce, que mantuvo su habitual neutralidad.
El foco del descontento de la hinchada de Boca
La continuidad de Mariano Herrón como técnico interino, la elección de Fernando Gago como refuerzo y la falta de respuesta futbolística del equipo fueron claves en el hartazgo que derivó en las protestas del público.
En un gesto que reflejó tensión, Riquelme caminó por el campo mordiéndose las uñas, visiblemente nervioso durante la tanda de penales. “Vamos, la concha de la madre...”, se lo escuchó murmurar cuando se concretó el pase a la siguiente ronda, casi como un hincha más, pero esta vez también como blanco de las críticas.
Una escena inédita para Riquelme
Es la primera vez que la gestión Riquelme enfrenta un grito popular de ese calibre, y no fue producto de una operación política: la protesta fue espontánea y se amplificó en la Bombonera mientras la clasificación todavía pendía de un hilo.
Tras la victoria, algunos hinchas cuestionaron a los plateístas, quienes encabezaron la protesta. Sin embargo, el mensaje había sido lanzado: por primera vez desde que asumió como dirigente, la figura de Riquelme comenzó a ser discutida en las tribunas.