El Lobo triunfó 1 a 0 en un clásico más que importante ante Independiente Rivadavia, no solamente por haberle ganado a la Lepra sino que además le dio el pasaporte a las semifinales del Reducido de la Primera Nacional.
Los festejos del Lobo y una tarde soñada ante la Lepra
El delirio de los Mensanas se sucedió desde temprano. Faltaba bastante para el arranque de la contienda y los hinchas locales caminaban por las calles del Parque en un estilo de procesión y muchos de ellos quizás rezando alguna plegaria.
Después, durante la contienda, el equipo Blanquinegro estuvo acompañado por miles de simpatizantes. Cada uno de ellos alzó su brazos al cielo ante cada toque del local, que en algunos tramos del período inicial se hizo muy vistoso.
La ventaja con el gol de Solari dio más tranquilidad al dueño de casa. De ese modo lo entendieron los de afuera, quienes quemaron sus gargantas para que el equipo no cediera en su lucha por conseguir la victoria.
Gimnasia y Esgrima sigue en carrera y ahora espera por un rival en la semifinal. Acá no se ganó nada por eso los jugadores fueron mesurados y ya piensan en el próximo escollo.
Los festejos tras el pitazo final del árbitro
Fotos: Prensa GyE.