El Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba inició la segunda rueda de la Primera Nacional con una derrota que dejó mucho más que tres puntos en el camino. El 3-1 frente a Ciudad Bolívar, en condición de visitante, volvió a exponer las falencias de un equipo que todavía no encuentra respuestas fuera de casa y que, aunque sigue cerca de los puestos de Reducido, atraviesa un momento que puede marcar el resto de su campeonato.
El Tomba llegó a un punto de quiebre ¿Seguirá peleando arriba o empezará a mirar el fondo?
El Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba no pasa un buen momento en la Primera Nacional. Hubo un grito en el cielo. Mirá lo que pasó.
Hoy, el conjunto dirigido por Pablo De Muner ocupa el noveno puesto de la Zona B, con 25 puntos, producto de siete victorias, cuatro empates y ocho derrotas. Está apenas a dos unidades de Estudiantes de Buenos Aires, que con 27 puntos cierra los puestos de Reducido, aunque también sabe que una seguidilla negativa puede modificar rápidamente el panorama cuando todavía quedan 16 fechas por disputarse.
Los números que preocupan en el ciclo de Pablo De Muner
Más allá de la cercanía con los puestos de clasificación, los números empiezan a encender señales de alerta. Desde la llegada de Pablo De Muner, Godoy Cruz disputó ocho partidos: ganó tres y perdió cinco. El dato más llamativo es que las tres victorias fueron como local en el Feliciano Gambarte, mientras que las cinco derrotas llegaron en condición de visitante.
A esa estadística se suma otro registro preocupante: el Tomba acumula tres caídas consecutivas fuera de Mendoza, una tendencia que le impidió consolidarse en la pelea por los primeros puestos. La derrota frente a Ciudad Bolívar, además de significar un mal comienzo de la segunda rueda, volvió a reflejar esa dificultad para competir lejos de casa.
Un plantel cada vez más corto en pleno mercado de pases
El escenario deportivo también se complejizó por las numerosas bajas que tuvo el plantel en las últimas semanas. Para visitar a Ciudad Bolívar, De Muner no pudo contar con Diego Viera, Benjamín Schamine ni Valentín Burgoa, quienes quedaron afuera de la convocatoria. Tampoco estuvieron Arce y Burgos, ambos lesionados, ni Gil Romero, suspendido. A eso se suman las salidas de Tomás Pozzo, Matías Ramírez y Mariano Santiago, quienes ya no forman parte del plantel.
En total, Godoy Cruz afrontó el primer partido de la segunda rueda con seis futbolistas menos respecto del cierre de la primera parte del campeonato, una situación que obligó al entrenador a volver a mirar hacia las divisiones inferiores. En ese contexto fueron convocados Gerónimo Montivero y Benjamín Rojas, quienes se sumaron a los juveniles Guerrero y Alberti, ratificando la apuesta del cuerpo técnico por los futbolistas surgidos en el club.
Las críticas también comenzaron a sentirse fuera de la cancha
El momento deportivo también empezó a tener repercusiones en la vida institucional. Durante la última semana, distintas agrupaciones de socios difundieron un comunicado en el que cuestionaron con dureza el rumbo futbolístico e institucional del club y reclamaron un cambio de conducción.
Las críticas apuntaron hacia el presidente José Mansur, quien ganó las últimas elecciones y hoy conduce la institución. El dirigente, además, integró la comisión directiva durante el descenso de Godoy Cruz desde la Primera División, un antecedente que volvió a instalarse en el debate entre distintos sectores de la vida política del club.
Si bien el comunicado no representa a la totalidad de los socios, sí dejó en evidencia que el presente del equipo ya comenzó a generar repercusiones más allá de los resultados deportivos.
El desafío: no perder de vista el Reducido ni empezar a mirar hacia abajo
La tabla todavía mantiene viva la ilusión. Con 16 fechas por delante, el Reducido sigue estando a apenas dos puntos y una buena racha podría volver a meter rápidamente al Tomba entre los ocho mejores de la categoría.
Sin embargo, la otra cara de la moneda también existe. Si Godoy Cruz no logra cortar la racha negativa, especialmente como visitante, la pelea dejará de ser exclusivamente por ingresar al Reducido y comenzará a mirar con mayor atención la parte baja de la tabla.
Lo que se viene para el Tomba
El próximo compromiso aparece como una prueba determinante. El domingo, desde las 16.30, Godoy Cruz recibirá a Defensores de Belgrano en el Feliciano Gambarte, con la obligación de volver al triunfo para recuperar confianza, sostener sus aspiraciones de pelear por el ascenso y evitar que las dudas continúen creciendo en un campeonato que empieza a entrar en una etapa decisiva.