El conflicto en Medio Oriente suma capítulos de alta tensión en un escenario donde, lejos de ordenarse, las señales parecen ir en direcciones opuestas. En ese marco, el analista internacional Augusto Grilli Fox advirtió en Aconcagua Radio que “se van dando acciones que algunos plantean como aisladas, pero que en realidad hacen a un todo, con planificaciones tanto de Irán como de Estados Unidos e Israel”.
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Entre negociaciones y ataques, la paz entre Estados Unidos e Irán sigue siendo difícil de lograr
Grilli Fox analizó en Aconcagua Radio el giro de las últimas horas en el conflicto entre Irán y Estados Unidos. Qué dijo el analista.
Según explicó, esta dinámica termina afectando cualquier intento de diálogo: “Cuando hay negociaciones y se siguen desarrollando acciones individuales, es difícil ser optimista sobre una construcción sostenible de la paz”.
Ultimátums, desgaste y pérdida de credibilidad
Sin embargo, el analista también puso el foco en el desgaste de la estrategia discursiva del presidente estadounidense. “Donald Trump ya ha dado otros ultimátums y este aparece como un último ‘último’”, señaló, y completó: “si no se cumplen en 12 o 24 horas, no solo pierde credibilidad el dirigente, también la palabra, y con eso se pierde previsibilidad, incluso para lo malo y para lo bueno”.
Y aclaró que “no porque uno pretenda que se intensifique el conflicto, sino porque se utilizó un método de presión que luego se fue debilitando”, ilustrando con otros casos.
Un conflicto con impacto global y alerta para Argentina
El escenario geopolítico atraviesa un momento complejo del cual Argentina no está ajeno, más aún con un apoyo explícito del país a Estados Unidos e Israel. En este contexto, Grilli Fox hizo un repaso histórico: “Los antecedentes de atentados en los años 90 son algo que hay que tener presente permanentemente”, advirtió, al considerar que esas “cicatrices” exponen al país.
Finalmente, el analista sumó otro elemento de preocupación: la Copa Mundial de Fútbol 2026. “Estamos a 90 días de un evento internacional como un Mundial en un país en conflicto”, señaló, y concluyó que, incluso si las tensiones se desactivaran en el corto plazo, “garantizar la estabilidad para ese tipo de eventos será un desafío delicado”.