Aniversario
El Emú: 10 años transformando la realidad con el teatro
Viernes, 16 de agosto de 2019
Por: Eugenia Cano - en Twitter @EugeCanon

El teatro es una herramienta de transformación social. Así lo entiende el elenco El Emú que cumple una década realizando obras en establecimiento educativos que abordan temas como la violencia de género, el bullyng y el embarazo adolescente (entre otros). "El club de las mujeres muertas" y "Crecer en tiempos violentos", son dos de las propuestas que han girado por casi todo el territorio provincial, incluso más allá de los muros de un colegio, llegando a comunidades que se encuentran con el hecho teatral por primera vez.

Florencia Marsala y Federico Coniglione llaman a este proyecto que arrancaron en el 2009 "teatro social y educativo". Con una mirada crítica y comprometida, ambos artistas sintieron siempre la necesidad de hacer teatro fuera de las salas convencionales. Llegan a secundarios, CENS y CEBJA (educación básica para jóvenes y adultos).  "Mostrarle al público que un aula, un patio, un barrio, que la casa de una vecina también puede ser un teatro, que no depende solo del telón o las butacas sino que existiendo un intérprete, el público y algo para decir se tiene que generar la magia", comenta Coniglione a SITIO ANDINO.

La dupla actoral en una de las escuelas a donde ha llevado sus obras. Foto: gentileza El Emú.

A lo largo de estos años con esta experiencia el elenco ha realizado 500 funciones reflejando problemáticas sociales a través del arte en lugares donde se hace imperioso y necesario el poder hablar. "Siempre sostenemos que el teatro es una herramienta de transformación social en primer lugar y también un reflejo de lo que somos y de lo que vivimos. Y que hay que aprender a verse en esos guiones y en esos personajes para transformarse", explica el actor.


Violencia de género, un tema que nos atraviesa como sociedad

En lo que va del 2019 hubo 195 femicidios, de acuerdo a los datos que arroja el Observatorio de Violencias de Género "Ahora que si nos ven". En julio hubo 25 mujeres asesinadas y muere una mujer cada 29 horas. El informe detalla además que el 60% de los agresores fue la pareja o ex pareja de la víctima y que el 65% de los femicidios ocurrieron en la casa de la víctima. Los datos son alarmantes.

Cuando El Emú comenzó a presentar la obra "El club de las mujeres muertas" que aborda la problemática de violencia de género no existía ni el movimiento Ni Una Menos, ni tampoco la figura de "femicidio. Se hablaba de "crimen pasional". Por esta razón, las propuestas se van actualizando constantemente, además de significar un proceso de deconstrucción permanente. "Nos tuvimos que formar sí o sí", cuenta el artista.

Además agrega: "La violencia de género es algo que nos traviesa a todos: clase social, ideología, religión. En alguna parte te sentís identificado o identificada. La obra al tener humor es llevadera, pero no quita que siempre hay alguien que se reconoce y se pone a llorar, situaciones de esas siempre han sucedido, pero por suerte siempre para eso está el debate que hacemos después de las obras para poder abordarlas".

El espacio de debate es clave para el elenco El Emú. Cuando un colegio los llama para representar una obra, la iniciativa se completa con un encuentro posterior donde los alumnos separados en grupo trabajan unas fichas con tópicos para generar luego una puesta en común. Es en ese momento donde aparecen situaciones que dan cuenta del impacto real y movilizador que el teatro puede generar en la vida de las personas.

Federico Coniglione recuerda, por ejemplo, cuando su compañera de elenco se encontró con una mujer en el área de género de una municipalidad haciendo una denuncia, dos días después de haber visto la obra en un CENS. "Situaciones como esas hemos vivido muchas", señala. O cuando un varón fue el que asumió ser violento delante de toda la escuela.

"En el 2010 tuvimos un caso muy fuerte que hasta el día de hoy no se repite, de un varón que se confesó golpeador. Siempre es la mujer la que es víctima y ahora fue un victimario. En ese momento sentimos que no teníamos las herramientas para abordarlo porque nosotros íbamos con un discurso teórico muy bonito pero en la práctica fue preguntarnos qué hacemos. Por suerte el grupo docente nos ayudó a contener esa situación y seguir ese caso. Eso nos dio a entender que iban a pasar muchos casos con distintas historias y que íbamos a tener que estar preparados para abordarlas, que esas mini vidas de personas que no conocemos se iban a trasformar a partir de un hecho teatral", cuenta.

En la obra "Crecer en tiempos violentos" donde se abordan problemáticas adolescentes , también ha empezado a surgir en los y las jóvenes la necesidad de hablar sobre el aborto. "Hasta hace 2 años nadie hablaba de aborto en los debates y ahora sí. Se ha avanzado mucho. Los cambios en 10 años han sido muchísimos", explica una de las partes que conforma este elenco.

Por este motivo, actualizarse también es primordial para el proyecto que lleva adelante la supla actoral. Como también contar con material de apoyo que se pone a disposición de profesores y gente en general a través de una página en Internet. Allí se puede encontrar material informativo, libros y producciones audiovisuales sobre diversas temáticas.


El Emú: el ave que no vuela y el poder transformador del teatro

Foto: gentileza El Emú.

Una década cumple El Emú con su teatro educativo y social. Y el nombre del elenco toma referencia del Emú, ave oriunda de Australia que tiene una apariencia física muy parecida al del avestruz. Poéticamente, cuenta Federico, "lo relacionamos con el ser humano porque el Emú tiene alas pero no puede volar. Por lo general esconde la cabeza para dormir como nosotros en la almohada. Vive en familias estereotipadas de 4 integrantes. Excepto que hay que luchar contra un enemigo como una manada de elefantes y ahí se pueden unir de a miles. Y cuando pasa el peligro vuelve a lo mismo. Todos individualistas o están de a 4, pero si se acerca alguien de afuera se pudre. Dijimos el Emú es muy humano en sus actitudes sociales".

En todos estos años muchas cosas han pasado, pero la que más destacan los gestores de esta iniciativa, es el poder transformador del teatro que también ha hecho eco en sus vidas: "La deconstrucción que hemos vivido como personas, como seres humanos de concientizarnos de un montón de temáticas nos ha servido para vivir nuestra vida en relación a nuestras parejas, nuestras familias, nuestro entorno de trabajo, para ver las injusticias de las cosas que nos rodean".

Los próximos desafíos

El elenco está de festejo celebrando una década de existencia y presencia en las escuelas de la provincia. De acá en adelante los nuevos desafíos tiene que ver con poder llevar a las escuelas una tercera propuesta teatral sobre la trata de personas que se llama "Cuarto oscuro" y que inicialmente fue presentada a los colegios en el Teatro Selectro. "La logística de esa obra es complicada, el desafío es bajarla a escuelas", cuenta el actor teniendo en cuenta esta idea de poder realizar el hecho teatral en cualquier espacio. Además, la dupla tiene la intención de encarar una próxima obra sobre el consumo problemático de drogas.

Mientras esto sucede, este año el INT (Instituto Nacional del Teatro) seleccionó una vez más la obra "El club de las mujeres muertas" para participar en el "Festival Aprendamos a ver teatro", en el que se llevarán a cabo cuatro funciones: dos en la Nave Cultural y dos en el Espacio Cultural Julio Le Parc dentro del marco de la Feria del Libro.

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