Vaca Muerta: Quintana adelanta su plan de perforación y Mendoza entra en una etapa clave
Tras los resultados obtenidos con la sísmica 3D, Quintana Energy-TSB adelantará las perforaciones previstas en Cañadón Amarillo. SITIO ANDINO ya había anticipado el avance de la compañía sobre la Vaca Muerta mendocina.
Quintana Energy-TSB acelera su plan en Cañadón Amarillo y se prepara para avanzar con nuevas perforaciones.
El desarrollo de Vaca Muerta en Mendoza comienza a ingresar en una etapa decisiva. La UTE Quintana Energy-TSB aceleró su programa exploratorio en el área Cañadón Amarillo, en Malargüe, y se prepara para avanzar con las perforaciones de pozos no convencionales, un movimiento que podría concretarse durante las próximas semanas.
Ahora el proyecto dio un nuevo paso: los resultados de esos estudios llevaron a la compañía a acelerar el cronograma de inversiones y anticipar trabajos que originalmente estaban previstos para más adelante.
La expectativa es que el inicio de las nuevas perforaciones no demore más de un mes o un mes y medio.
Quintana acelera las perforaciones en Cañadón Amarillo
Quintana Energy-TSB se quedó con Cañadón Amarillo como parte de la profunda reorganización del mapa petrolero mendocino provocada por el Proyecto Andes de YPF.
La UTE también recibió otras áreas que pertenecían a la petrolera de mayoría estatal, entre ellas El Portón, Chihuido de la Salina, Chihuido de la Salina Sur y Altiplanicie del Payún.
Las áreas bajo concesión de Quintana.
Pero Cañadón Amarillo tiene una particularidad: además de continuar con la explotación convencional, la empresa puso la mirada sobre el potencial de la formación Vaca Muerta.
Para avanzar en ese objetivo comprometió un plan piloto no convencional de US$44 millones. Uno de los primeros pasos fue realizar una campaña de sísmica 3D sobre 202,5 kilómetros cuadrados, una tecnología que permite obtener información detallada del subsuelo antes de definir dónde perforar.
Se trató, además, de la primera campaña de este tipo realizada en Mendoza desde 2017. Los resultados obtenidos fueron determinantes para acelerar los planes.
Según información oficial de la empresa, su presencia está en las áreas Cañadón Amarillo, Chihuido de la Salina, Chihuido de la Salina Sur, Altiplanicie del Payún y El Portón (Mendoza y Neuquén), el Clúster Mendoza Sur se ubica a aproximadamente 274 km de Malargüe (Mendoza) y 87 km de Rincón de los Sauces (Neuquén).
Proyectos: Vaca Muerta, Almacenamiento de Gas y Convencional
Producción de Petróleo y Gasolina: 1.900 BPD
Producción de Gas: 33 MMSCFD
Producción de LPG: 21 tn/d
Superficie: 1.694 km²
Operadora: Quintana Energy (90%)
Participación adicional: 14,42% en Confluencia Sur (Operada por Quintana Energy)
Los resultados de la sísmica 3D llevaron a la compañía a acelerar el cronograma de inversiones y anticipar trabajos que originalmente estaban previstos para más adelante.
Un pozo vertical y dos horizontales sobre Vaca Muerta
El próximo movimiento será avanzar con un nuevo pad, es decir, una plataforma desde la cual pueden perforarse varios pozos.
El esquema proyectado contempla un pozo vertical y dos horizontales, estos últimos fundamentales para determinar el comportamiento productivo de la formación no convencional.
Los pozos horizontales tendrán ramas laterales de aproximadamente 1.500 metros.
El cronograma original contemplaba que parte de estos trabajos se desarrollara más adelante. Sin embargo, la información obtenida mediante la sísmica permitió adelantar los tiempos y avanzar hacia la perforación.
La zona de Cañadón Amarillo, en Malargüe.
Para Mendoza será una instancia clave: los pozos permitirán obtener nueva información sobre la calidad, productividad y viabilidad económica de Vaca Muerta en territorio provincial.
Quintana y YPF compartirán equipo de perforación
El avance tendrá además una particularidad operativa. Quintana y YPF utilizarán el mismo equipo de perforación para ejecutar sus respectivos programas en Mendoza.
La decisión responde a uno de los principales problemas que enfrenta actualmente la industria hidrocarburífera: la disponibilidad de equipos con la potencia necesaria para realizar perforaciones no convencionales.
YPF ya perforó dos pozos en la denominada lengua norte de Vaca Muerta y prepara nuevas perforaciones en sus áreas mendocinas.
El mapa de los principales yacimientos petroleros de Mendoza.
De esta manera, los proyectos de ambas compañías podrían llevar a al menos siete pozos no convencionales en el corto y mediano plazo.
La aceleración de Quintana resulta particularmente relevante porque se produce después de que YPF decidiera desprenderse de buena parte de sus campos maduros para concentrar recursos precisamente en los desarrollos no convencionales.
El antecedente que había adelantado SITIO ANDINO
En junio, SITIO ANDINO reveló que Quintana se había convertido en uno de los nuevos protagonistas del petróleo mendocino, luego de asumir la operación de varios bloques que anteriormente estaban en manos de YPF.
En aquella oportunidad, Erio ya anticipaba las expectativas existentes sobre Cañadón Amarillo.
"Hay muy buenas expectativas. Creemos que en un tiempo se va a venir el desarrollo de la Vaca Muerta mendocina", había señalado el funcionario.
Uno de los primeros pasos fue realizar una campaña de sísmica 3D sobre 202,5 kilómetros cuadrados, una tecnología que permite obtener información detallada del subsuelo antes de definir dónde perforar.
Tres meses después, aquella proyección comienza a traducirse en un cronograma concreto de perforaciones.
El proyecto de Quintana forma parte de una apuesta mucho mayor. Si la etapa piloto demuestra que el desarrollo es técnica y económicamente viable, el esquema presentado para Cañadón Amarillo contempla una inversión contingente que podría alcanzar los US$1.350 millones para el desarrollo integral del bloque.