La polémica en torno a la muestra fotográfica feminista “8M Manifiestos” en la Universidad Nacional de Cuyo sumó un nuevo episodio en la tarde de este lunes, cuando un grupo de personas religiosas ingresó a la exposición y destrozó varias de las obras que la componen. Entre ellas las que habían generado el enojo de la Iglesia: una vulva con imágenes religiosas y Jesús en la cruz representada por una mujer con una cabeza de burro.
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Destruyeron las polémicas obras de la muestra en la UNCuyo
Según el personal de la Radio Universidad que presenció el hecho, se trató de un contingente de autoconvocados de unas 50 personas -niños incluidos-, que llegó a la muestra situada en el primer piso del CICUNC. En primera instancia se manifestaron pacíficamente y encabezaron una serie de rezos junto a los trabajos artísticos.
Sin embargo, al finalizar las oraciones “uno de ellos se violentó y comenzó a romper casi todas las obras; luego se unieron otros”, relató uno de los testigos del hecho a Sitio Andino. Si bien el personal de seguridad intentó interceder, resultó imposible detener al grupo mientras ejecutaba los destrozos y propinaba insultos a los trabajadores.
A raíz de ello, se dio aviso al 911 y dos policías arribaron al lugar para que mermasen los actos vandálicos. Finalmente lograron el cese de los ataques y las personas fueron retiradas del edificio. No obstante, gran parte de la exhibición fue destrozada.
La polémica por la muestra
La continuidad de la muestra "8M Manifiestos" iba a ser puesta en revisión este miércoles en la sesión del Consejo Superior de la UNCuyo luego de las críticas de la Iglesia católica.
La Pastoral Social había emitido un comunicado en el que expresó su "tristeza e indignación" y, este lunes, el vocero del Arzobispado, Marcelo De Benedictis, repitió los cuestionamientos en FM 90.1 Radio Andina.
"Es un dolor muy grande ante una ofensa muy grande a valores personales de hombres y mujeres creyentes. Se ha hecho con un tono de institucionalidad en la UNCuyo", sostuvo.
En ese sentido, consideró que la muestra fotográfica es "grosera, hiere, lastima y violenta". Además, aseguró que "no construye una convivencia tolerante".
"La Universidad es el lugar de la diversidad, pero esa diversidad no da lugar a agresiones y hechos violentos. No podíamos quedarnos callados", indicó De Benedictis.
Los trabajos más controversiales de la exposición para la Iglesia fueron una vulva con imágenes religiosas y Jesús en la cruz representada por una mujer con una cabeza de burro.
Videos de rezos: gentileza personal de Radio Universidad