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Ministerio de Salud

Mendoza no avala la campaña de anticoncepción de la Nación

Tras el revuelo que causó la campaña de anticoncepción del Ministerio de Salud de la Nación, las autoridades sanitarias de Mendoza expusieron su posición.
Por Florencia Rodriguez

Recientemente, el Ministerio de Salud de la Nación lanzó en sus redes sociales una campaña de anticoncepción en la que informa- o, mejor dicho, recuerda- que los hospitales públicos, centros de salud, obras sociales y prepagas deben entregar el método anticonceptivo que cualquier persona solicite de manera gratuita. El debate se disparó porque en las placas difundidas agregaron que “a partir de los 16 años, se puede acceder gratis a métodos anticonceptivos permanentes como la ligadura de trompas y la vasectomía”, algo que, en definitiva, es real y está estipulado en la Ley N° 26.130 de anticoncepción quirúrgica sancionada en el 2006. Ahora bien, la postura del Ministerio de Salud de Mendoza no desacredita la veracidad de la campaña nacional sino que señala que prefieren enfocar en brindar más acceso a la información a las y los adolescentes que estén pensando en acudir a estos métodos irreversibles.

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“Con respecto a la publicación de Nación, nuestra postura es no promocionar activamente los métodos de anticoncepción quirúrgica en la adolescencia, justamente, porque hay una variable del método que es fundamental tocar en las consejerías y, sobre todo a esa edad, que es la reversibilidad e irreversibilidad de los métodos”, comenzó a explicar Valentina Albornoz, a cargo del Programa Provincial de Salud Reproductiva.

“En ese contexto, hay que hacer mucho hincapié en que la ligadura y la vasectomía son métodos considerados irreversibles y sanitariamente tienen otra implicancia en la vida posterior, reproductiva y no reproductiva. Por lo tanto, nos parece injusto poner a la misma altura aunque sea comparativamente esos métodos con la oferta que existe de otros métodos que también son de larga duración, que garantizan una vida sexual plena, con control del deseo de maternar o paternar y son reversibles”, agregó la profesional.

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Albornoz indicó que en las consejerías el concepto del tiempo es un tema fundamental sobre el que se hace mucho foco porque “no todo tiene que ser ya mismo” sino que son decisiones que hay que tomar tras haber recibido asesoramiento e información veraz para que luego no haya lugar a arrepentimientos.

“En especial, en la adolescencia, porque la decisión sobre el propio cuerpo es un proceso que se construye con tiempo e información y más aún si involucra procesos irreversibles. Por eso, lo que hacemos desde el ministerio provincial es alentar a la concurrencia, que los/as adolescentes (y toda persona que lo desee) se acerquen a los espacios de salud para una consejería, concurrir a un espacio de asesoramiento con profesionales que cuentan con información veraz para el intercambio. De esta manera, se aclaran todas las dudas”, dijo.

“Ahora bien, esto también hay que decirlo: si después de todo este proceso, persiste la decisión de optar por uno de estos métodos quirúrgicos, eso está contemplado por el Código Civil y Comercial y también por la Ley de Salud Reproductiva que establece que se debe garantizar el acceso a toda persona que solicite alguno de estos métodos y sea mayor de 16 años, si así lo quiere. Lo que nosotros remarcamos es que hay instancias previas que ayudan a informarse para que estas decisiones estén mucho más fundamentadas para que no hayan deseos de dar marcha atrás porque ya no será posible”, sumó la profesional a cargo del programa provincial.

En Mendoza, el método anticonceptivo más elegido por las adolescentes es el implante subdérmico o ‘el chip’ como suelen llamarlo. “Esto es porque la mayoría se vuelca por los de larga duración. En el caso del implante, tiene una duración de 3 años y es un método hormonal que ha tenido una alta adhesión en las chicas jóvenes”, expuso.

Y siguió: “Por otro lado, uno de los ejes del programa este año es el acceso al dispositivo intrauterino, el DIU, que es un método no hormonal que va dentro del útero y que tiene un efecto local, con una tasa de reversibilidad del 100% porque lo único que hay que hacer es quitarlo. Tiene, además, una duración entre 5 y 10 años. Es importante saber que, acorde a los proyectos de vida cada persona, se puede planificar en virtud de los métodos que existen como opción y que son muchos: pastillas, inyectables, el mismo preservativo que siempre lo sugerimos para acompañar y prevenir enfermedades. La canasta es muy amplia y por eso, quizás nos resulta imprudente incluir o poner a la misma altura y con la misma facilidad a los métodos reversibles con los irreversibles. La reversibilidad es un concepto muy importante para trabajar en la adolescencia”.

En cuanto al embarazo adolescente, Albornoz indicó que en Mendoza persiste una tendencia que se viene sosteniendo en baja en los últimos 5 años. “De hecho, esperamos que el porcentaje de este 2022 sea menor al del 2021 porque realmente notamos la disminución basándonos en esos espacios de consejería y en el acceso a las prácticas de salud reproductiva”, cerró.

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