En agosto del 2022, la Municipalidad de Guaymallén sacó una ordenanza en la cual establecía la creación de un registro obligatorio de perros potencialmente peligrosos a través de la colocación de chips subcutáneos. Ahora, Godoy Cruz se sumó a esta iniciativa. Aquellas personas que se nieguen, recibirán una multa.
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Perros peligrosos: otro municipio se suma a colocar chips
Natalio Derinovsky, director de Fiscalización y Control de Godoy Cruz explicó de qué se trata este operativo y aclaró que en esta primera etapa se trata de concientizar pero que el año que viene habrá multas ya que el registro de perros peligrosos es obligatorio en el municipio.
¿Qué es un perro peligroso?
"En realidad, hay seis o siete razas que están determinadas como perros potencialmente peligrosos de acuerdo a la capacidad de mordida, al tamaño y a la musculatura que tengan. Entonces, se considera peligrosos, por ejemplo, a los Rottweiler, los Akita, los Bull Terrier, los Dogos y los Doberman, entre otros. Sin embargo, hay otros que son mestizos, pero como son de gran tamaño que pueden generar algún tipo de mordida y provocar, en algunos casos, hasta la muerte, con lo cual, a esos perros también se los considera peligrosos", explicó Derinovsky.
Chip en perros: ¿en qué consiste?
En primer lugar, el director de Fiscalización y Control de Godoy Cruz, aclaró que la colocación del chip en perros peligrosos es obligatoria. "Según la ordenanza que tenemos del 2017, es obligatorio. Actualmente, tenemos alrededor de 78 canes que ya tienen el chip y, en consecuencia, están registrados en la municipalidad".
"Desde el 2010, en Godoy Cruz tenemos un chipeo que se le hace a todos los perros potencialmente peligrosos o perros que hayan mordido. Eso se traslada a un registro en el que se anotan todos los datos del propietario y las características del perro. El microchip tiene una característica alfanumérica, es decir, números y letras únicas en cada uno. Se coloca en el lomo del animal, en la parte subcutánea", sumó.
Este chip tiene tamaño de un grano de arroz. Viene en un kit que se puede comprar en los Centros de Atención Unificada (CAU). Consta del chip, la jeringa y la aguja, cuesta $4.200 pesos. Luego de conseguirlo, hay que dirigirse al corralón municipal para que los veterinarios -que son parte del control animal- coloquen el chip en el perro.
"No es un chip de geolocalización, solamente registra la existencia del perro. Es un código de barra a través del cual nosotros tenemos acceso a las características del animal, el tamaño, las dimensiones, el color de pelo, si es macho o hembra, y fundamentalmente, la documentación del titular o tutor. En este caso, nombre, apellido, documento y el teléfono", detalló Derinovsky.
¿Qué pasa si no llevo a mi perro para que le coloquen el chip?
Tal y como explicó el funcionario, la colocación de este chip es obligatoria. "Ahora, estamos con un proceso de concientización dentro del municipio. Estamos yendo a los colegios y los veterinarios están dando charlas de concientización permanente a los chicos. Tenemos varios programas, uno es 'Adoptá un amigo', que lo hacemos en el Parque Estación Benegas todos los sábados de las 16 a las 18.30hs. Allí, cuando la gente adopta un perro o a un gato, se les entrega el formulario, se les explica sobre la tenencia responsable y sobre los perros potencialmente peligrosos", expresó el funcionario.
Y cerró: "El año que viene, ya vamos a empezar a colocar multas a aquellas personas que no hagan lo que corresponde. Por ejemplo, algo fundamental como llevar al perro con la correa y con el bozal si es uno peligroso porque, en realidad, todos deben llevar correa y esas son las concientizaciones que estamos tratando de inculcar todo el tiempo".
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