Una familia mendocina vive un verdadero drama tras el asesinato de su perro. Además de la angustia que le generó la pérdida de Harry, un Jack Russel de compañia de una de las niñas; se suma el temor por la violencia manifiesta del hombre que le disparó a la mascota.
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El drama de una familia mendocina: un vecino les mató al perro de terapia de una niña porque le orinó el auto
Un vecino mató al perro de compañía de una niña con epilepsia y su familia vive con miedo por las amenazas. El hombre confesó haberle disparado. Reclamo de justicia.
El crimen de Harry sucedió en un barrio privado de Villa General Belgrano, en Córdoba, donde vive la familia compuesta por el matrimonio de Germán y Marta y sus tres hijas. Fue el jueves, cuando el perrito de dos años salió de la vivienda y no regresó. Al otro día, en la mañana fue encontrado con un disparo, a escasos metros de la casa.
Sitio Andino habló con German, oriundo de San Rafael, que hoy atraviesa esta situación, quien relató que el perro era fundamental en el acompañamiento de Alegra desde que fue diagnosticada con epilepsia. “Harry era su vigía, su amigo, su calma en medio de los episodios”, expresó.
Violencia extrema
Harry se perdió el jueves por la tarde, la familia lo buscó sin descanso hasta la noche en el barrio cerrado Los Molles. A la mañana siguiente retomaron la búsqueda y gente que trabaja en el barrio les comentó que habían escuchado un estruendo, un aullido y visto al perro esconderse bajo una planta. Efectivamente, al ir hacia ese arbusto, hallaron el cuerpo sin vida de Harry, frente a su casa. Tenía una herida de bala en el corazón.
El ataque se produjo luego de que el animal orinara el neumático del vehículo del agresor, que vive a apenas 20 metros de la casa de la familia. Y no solo eso, el hombre -según relató Germán- amenazo a la familia, lo que derivó en su imputación bajo la carátula de canicidio y amenazas.
El propio agresor confesó haberle disparado con un rifle. Luego amenazó al padre, la madre y otros familiares. "Hasta parecía orgulloso de lo que hizo", sostuvo.
La causa está en manos de la Fiscalía de Río Tercero, y el imputado será indagado esta semana. Por ahora rige una restricción de acercamiento a la familia.
El hombre está imputado por daño, crueldad animal y amenazas. La figura legal podría agravarse si se determina premeditación o peligro inminente para la familia.
“No fue un tiro al azar. Fue al corazón. Lo hizo alguien que sabe usar armas”, advirtió Germán y sostuvo: "Queremos justicia, seguridad y tranquilidad".
Mucho más que una mascota
Harry estaba entrenado como perro de asistencia para la hija mayor de la familia. “Ella dormía con él. El perro detectaba las crisis antes de que comenzaran. La ayudaba a sentarse o a calmarse. Era parte de su tratamiento”, explicó Germán.
Precisamente, los perros de la raza Jack Russell son utilizados como perros de terapia para personas con epilepsia y también pueden ser entrenados para detectar y alertar sobre convulsiones y brindar apoyo emocional a sus dueños.
Miedo y reclamo de justicia
La escena dejó consecuencias devastadoras en la familia. Las tres hijas de Marta y Germán se niegan a salir de la casa. Temen ser agredidas por el vecino.
El posteo de Marta en redes sociales refleja la angustia que atraviesan: “Dormimos todos juntos en una habitación con la alarma encendida. No sabemos si hay más armas”.
La familia vive en el barrio desde hace nueve meses. Se mudaron buscando un entorno seguro para que las niñas pudieran jugar y salir en bicicleta. “Nos fuimos a un barrio cerrado para darles tranquilidad y ahora vivimos una pesadilla”, resumió el padre. La posibilidad de mudarse nuevamente está sobre la mesa. “No queremos que esto pase de nuevo. Ni con otro perro, ni con una persona”, expresó.
El caso despertó una ola de indignación en redes sociales bajo la consigna “Justicia por Harry”. "Esta tragedia tiene que servir para que se produzcan reformas a la ley y se condene el maltrato animal", reflexionó Germán.