Se cumplen 41 años del terremoto del 26 de enero de 1985 que sacudió Mendoza y dejó un saldo trágico de seis muertos, alrededor de 200 heridos y más de 1.200 viviendas destruidas. El sismo, de magnitud 6,2 y epicentro cercano, puso a prueba la normativa antisísmica vigente y marcó un antes y un después en la provincia.
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A 41 años del terremoto que cambió a toda Mendoza: entre casas destruidas y muertos
El 26 de enero de 1985, Mendoza fue escenario de uno de los terremotos más graves de su historia, que puso al límite a tres departamentos y provocó la destrucción de un hospital.
A 41 años del devastador terremoto que afectó a Mendoza
El temblor ocurrió a las 00:06 del 26 de enero y tuvo su epicentro frente al Cordón del Plata, en el límite entre Argentina y Chile, en la zona de Tupungato. Con una magnitud de 6,2 y una profundidad aproximada de 5 km, un caso de 'campo cercano', el movimiento duró cerca de nueve segundos y alcanzó una intensidad máxima de VIII en la escala de Mercalli.
Esa cercanía del epicentro generó movimientos más directos y violentos que los sismos de mayor profundidad, que suelen sentirse más prolongados y suaves.
El temblor provocó seis fallecidos, cerca de 200 heridos y la destrucción de más de 1.200 viviendas; gran parte de la construcción afectada era de adobe, lo que agravó los daños. Godoy Cruz fue uno de los departamentos más golpeados -allí colapsó el viejo Hospital del Carmen-, mientras que Guaymallén y Las Heras sufrieron también daños importantes en su infraestructura y viviendas.
Desde el punto de vista ingenieril, el sismo fue una prueba contundente del Código de Construcciones Antisísmicas de 1970, ya que ocasionó daños incluso en edificios erigidos conforme a esa normativa y continuó derribando construcciones de tierra.
La experiencia motivó una revisión normativa que desembocó en el Decreto 4.235/1987, que actualizó las reglas de construcción sismorresistente. Mendoza, además, redactó reglamentos pioneros para estudios de suelo (Decreto 3.614/1987) y para la evaluación de construcciones existentes; años más tarde incorporó normas más actuales (Decreto 3.525/2007) con el fin de elevar los estándares de seguridad.
Operativamente, el terremoto afectó la disponibilidad de camas e instalaciones sanitarias, lo que obligó a reorganizar la respuesta en salud y la logística de emergencia. La administración del entonces gobernador Santiago Llaver impulsó un plan amplio de reconstrucción de viviendas, escuelas y hospitales para atender a los damnificados.
Con información del Inpres y de Wikipedia.