Mientras Javier Milei vuela de Roma a Tel Aviv, la Cámara de Diputados comienza el tratamiento en particular de los entre 250 y 300 artículos que quedaron en píe de los más de 600 que tenía originalmente la Ley Ómnibus, pomposamente bautizada por el gobierno libertario Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos.
- Sitio Andino >
- Política >
- Opinión >
Milei y la ley bases: las puertas a un coloniaje moderno
Javier Milei llega a Israel mientras Diputados sigue el tratamiento de la Ley Ómnibus. Los artículos que preocupan y poco se conocen.
No vamos a entrar en debates sobre el nombre, solo decir que quedó convertida en Ley de basecitas y puntitos de partida después de la tala que sufrió. Sin embargo no hay que perder de vista que en el articulado que quedó para ser tratado a partir de hoy y todavía se negocia renglón por renglón sobrevivieron temas a los cuales hay que prestarle mucha atención que en muchos casos son medidas complementarias, respaldatorias o elevan al carácter de ley algunos puntos del DNU que está vigente en partes
Mientras Milei y sus funcionarios repiten como su biblia que no hay plata, sí la hay para comprar aviones de 40 años de antigüedad o como explica OCIPEX -en su último informe- generar en el texto de la Ley ómnibus “un verdadero estatuto legal del coloniaje para beneficiar a las corporaciones: el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI)”
El RIGI es un régimen de inversión pensado para atraer grandes proyectos, o quizás no tan grandes porque el piso se ubicaría entre los 250 y 300 millones de dólares, en los sectores económicos más importantes, dinámicos y generadores de riqueza de nuestro país como son la Agroindustria; Infraestructura; Forestal; Minería; Gas y Petróleo; Energía y tecnología.
Los beneficios que establece el régimen, de ser aprobado, dan por sentado un modelo de país que nos retrotrae a aquellos años de la Colonia, zapatos a cambio de cuero, oro por baratijas, pero más tecnologizado y sofisticado.
La lista de beneficios que propone Javier Milei
La lista, según la recopilación que realizó OCIPEX, incluye privilegios impositivos como reducción de impuestos a las ganancias (mientras se le quiere volver a aplicar a los salarios), créditos y débitos; reducción de las alícuota de dividendos y utilidades y un acceso a la amortización acelerada de impuestos.
También tendrán posibilidad y beneficios para comprar acciones o instalaciones de empresas existentes privadas y públicas (como ARSAT, YPF o ENARSA), la eliminación de derechos de importación y exportación junto con la libre exportación de lo producido en nuestro territorio y eliminación de cupos de abastecimiento del mercado interno.
Pero no es todo, además propone la estabilidad normativa en materia tributaria, aduanera y cambiaria, por 30 años y tendrán libre disponibilidad de divisas generadas y no podrán recibir restricciones del mercado de cambios mientras nosotros pagamos gravámenes hasta para ver Netflix.
El proyecto insiste en algo que se ha probado hasta el cansancio es absolutamente perjudicial para la Argentina. El país entrega su soberanía judicial en la resolución de conflictos que entre el Estado argentino y estas empresas, que se dirimirán en tribunales extranjeros, como el CIADI.
Es interesante, para entender el concepto de nuevo coloniaje, el recuento que OCIPEX hace de lo que aparece ausente en el RIGI que propone el Gobierno, no contiene medidas específicas que apunten elementos claves para el desarrollo del aparato productivo en un mediano y largo plazo y agregar valor a las producción y las exportaciones; no hay requerimientos de inversión en I+D (Investigación y Desarrollo) con transferencia de tecnología, tampoco se busca construcción de encadenamientos productivos y proveedores locales ni contiene mención alguna a la creación de empleo calificado y bien remunerado.
¿Por qué no los mismos beneficios para Pymes?
Si los sectores beneficiados son solamente aquellos donde Argentina ya posee ventajas comparativas, abundancia de recursos y medidas de incentivo específicamente creada para esos sectores, por qué agregar aún más y con la mirada puesta solamente en las inversiones extranjeras concentrando una estructura productiva primarizada y extranjerizada.
Es imposible no plantear qué potencialidad tendría nuestro país si estos beneficios que se dan a inversores extranjeros se le dieran a las PYMES argentinas.
Además el paquete del RIGI profundiza el déficit recaudatorio que en el 2023 llegó a 4.7 del PBI que se podrían solucionar mejorando la recaudación y no profundizando el ajuste y creando nuevos y discutibles beneficios.
Las reuniones con Larry Fin (titular de BlackRock) la llegada del Subsecretario de Comercio de EE.UU, y próxima visita de Elon Musk, la empresas y organizaciones del Pastor Luis Palau y el desembarco de una comitiva norteamericana en los mismos días que el portaaviones USS George Washington navegará aguas argentinas, quizás traigan alguna respuesta
- Temas
- Javier Milei
- Ley Bases
- inversiones