Javier Milei logró su triunfo más importante en cuatro meses de gobierno, la Cámara de Diputados, le aprobó con margen holgado la Ley ómnibus o Bases y el paquete fiscal. La casta siempre atenta a sus propias necesidades le dio a Milei su primera victoria.
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Javier Milei triunfa con su ley ómnibus pero condena a la economía
La ley ómnibus y el paquete fiscal de Javier Milei, en caso de ser aprobado por el Senado, abren la puerta a tiempos oscuros en la producción y el trabajo.
El paquete votado por Diputados a propuesta del Ejecutivo es de una magnitud difícil de analizar a tan pocas horas de aprobado, y porque aún falta el tránsito por el Senado. Lo que sí es seguro que si el Senado lo ratifica sin cambios ( cosa poco probable, pero no imposible) será un cambio de tal trascendencia en el ordenamiento legal y social de la Argentina de una magnitud impensada hace unos años atrás.
La ley, o mejor dicho las leyes, que seguramente serán muy cuestionadas en los estrados judiciales, plantea un cambio de paradigma total en las relaciones entre los actores de la sociedad pero además arma un escenario donde es difícil encontrar ganadores, excepto un puñado de actores por lo general vinculados al ecosistema financiero. La producción, el desarrollo, el valor agregado y el trabajo son golpeados por igual.
Javier Milei presiona por una economía sin distinto
Si bien muchos legisladores seguramente en algún momento deberán rendir cuentas de su paso por el tratamiento de estas leyes, los dirigentes sindicales no le van en zaga. Su estruendoso silencio ante la afectación de los derechos de miles de trabajadores y trabajadoras activos y pasivos que dicen representar a cambio de que no se toque la cuota sindical y algunos otros items corporativos será recordado.
Defienden lo que pronto no tendrán y no porque se los haya quitado una ley sino porque se lo llevó la realidad.
El modelo de relación laboral que plantea la reforma votada les quitará trabajadores y representados que se sumará la situación económica se llevará, sin dudas, miles de puestos de trabajo, registrados y no registrados.
No hay manera que el articulado de la ley ponga en marcha la producción el desarrollo y el trabajo. Pero no solo es la ley, es la actitud general de un Gobierno que se muestra solo receptivo a la producción de commodities de proteínas y minerales desestimando cualquier desarrollo industrial, de economías regionales y ni soñar con agregar valor a la producción.
En una economía donde el mercado interno representa 2/3 del PIB la destrucción del empleo y los ingresos se ven rápidamente en la actividad económica como bien lo viene reflejando el INDEC.
La desproporción de beneficios para las inversiones que lleguen como parte del RIGI harán que las industrias radicadas en la Argentina, queden en una situación insostenible
Industria y empleo el jaque por la Ley Ómnibus
La infinidad de artículos de las dos leyes no solo abren la puerta a la destrucción del empleo sino también de la industria, las pymes y las economías regionales.
La desproporción de beneficios para las inversiones que lleguen como parte régimen de atracción de inversiones (RIGI) harán que las industrias radicadas en la Argentina, grandes pequeñas y medianas queden en una situación insostenible de competencia que los llevará inexorablemente al cierre o a su mínima expresión.
Sin inversión pública (porque se paralizó la obra pública), sin inversión privada porque no hay quién venderle en el mercado interno y los mercados internacionales se achican por la errática política exterior del gobierno de Javiel Milei, es difícil ver por dónde puede producirse la recuperación en V que promete el presidente.
Un empresario PYME bromeaba ayer sobre las misiones paralelas a China. Mientras Mondino va con empresarios a intentar vender pero, con un papelón tras otro, espanta a los mercados, hay muchísimos otros, a esta hora, enviando gente o tratando con importadores para ver que traen de China, Taiwán e India.
Milei no solo copia y perfecciona los discursos de Martínez de Hoz sino que con sus políticas y leyes también está dispuesto a perfeccionar las políticas de destrucción de la industria y la producción nacional.