La gestión de Alfredo Cornejo al frente de su segundo mandato en la provincia de Mendoza cumplió un año y su ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor "Peque" Fayad, habló con SITIO ANDINO para explicar cuál es el escenario económico actual.
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Fayad: "La deuda provincial va a estar este año en su mínimo histórico"
El ministro de Hacienda y Finanzas de la gestión de Alfredo Cornejo, Víctor Fayad, habló sobre la situación económica de la provincia de Mendoza.
El funcionario ya cumplió su tercer año al frente de la cartera y se desempeña en el área de finanzas desde el arranque de los gobiernos radicales en 2015. Así, cuenta con un detalle pormenorizado de cómo ha funcionado en materia económica y fiscal la Provincia desde hace casi una década.
En conversación con este medio, analizó el resultado de la última aprobación del Presupuesto, la caída de la recaudación durante el 2024, los cambios en materia impositiva, la disminuición de la deuda provincial y el debate por la coparticipación municipal.
La entrevista con Víctor Fayad, ministro de Hacienda de la provincia de Mendoza
- Mendoza sacó rápidamente su Presupuesto, a diferencia de lo que ocurre a nivel nacional. ¿Qué expectativas hay para adelante?
Siempre el Gobernador destaca la calidad institucional que hay en la provincia. Si uno compara con otras provincias se suele ratificar en materia institucional no solo en el Presupuesto sino la relación y el diálogo con los intendentes, la relación y el diálogo de los líderes del oficialismo en el Senado y Diputados con la oposición, el diálogo entre los ministerios, el respeto a la independencia de poder, los organismos de control.
El Presupuesto es un hito más en materia de institucionalidad de la provincia, por sobre todas las cosas porque tiene las mayorías suficientes como para hablar de una política más integral, de una política más genérica y de una visión de cómo la Provincia recauda y gasta en la que hay un consenso entre la mayoría de las fuerzas que tienen representación política en las cámaras y diría la totalidad de las fuerzas que tienen responsabilidades ejecutivas.
Muchísimas provincias, incluido el Gobierno nacional, han tenido problemas con el manejo de su deuda y una de las razones por las cuales han existido esos problemas es porque gobiernos posteriores desconocen los hechos de endeudamiento, financiamiento de los gobiernos anteriores y acá no hay forma de que pase. Necesitas dos tercios de las dos cámaras, el Ejecutivo no lo puede forzar, entonces necesita un consenso sí o sí. Y eso que para nosotros representa un dolor de cabeza, porque exige lograr consensos mucho más robustos que una mayoría simple, de cara a quienes quieren financiar a la Provincia, organismos multilaterales, inversores y demás es una gran ventaja porque nadie te desconoce.
Por eso la Provincia fue la más exitosa durante 2020 en refinanciar su deuda, ninguna provincia paga menos tasas que nosotros por su deuda en dólares y tenemos una buena reputación en el mercado. No es inocuo mostrar buenos indicadores en materia de transparencia, en materia de calidad institucional y demás.
- ¿Cuáles fueron las cifras de caída de la recaudación?
La coparticipación ha caído muy parecida a lo que son los impuestos provinciales, aunque por distintos motivos. Ambos están entre un 10 y un 11% en términos reales. La “Copa” arrastra dos efectos: la modificación del impuesto a la ganancias, que recién se emparchó en el tercer trimestre de este año .
En el caso de los provinciales, tienen impuestos que están más atados a la actividad como pueden ser Ingresos Brutos, que tienen una caída similar a la de la coparticipación, entre un 10 y un 11%. Una parte implicada por la disminución de alícuotas que nosotros venimos pregonando hace un tiempo y otra gran parte por caída de actividad con un recupero quizá menos claro que la coparticipación nacional. El IVA quebró la tendencia decreciente en el tercer trimestre, Ingresos Brutos todavía no, pero este empezó mucho menos peor que la Copa.
- Es decir que parte de la caída era esperada.
Estamos priorizando la reducción de Sellos, de hecho hemos planteado la eliminación total de la alícuota general general de aquí a 2030 porque creemos que es uno de los peores impuestos que se puede cobrar.
Nos llama poderosamente la atención, positivamente, el comportamiento de los impuestos patrimoniales. El impuesto automotor muestra en el acumulado de la fecha un aumento en términos reales de la recaudación y la mejor noticia detrás de ese dato es que durante este año hay más contribuyentes pagando que el año pasado. Hay casi 16.000 contribuyentes más que el año pasado no pagaron y este año sí.
Hemos aceitado muchísimo el cobro de los deudores morosos en sedes judiciales. Es un trabajo que se hace de manera permanente y el hecho de que podamos aceitar con los juzgados tributarios temas de embargos de cuentas, bienes y demás, creo que es una señal muy contundente de que tarde o temprano se paga. No hemos hecho ni vamos a hacer ninguna moratoria, eso lo consideramos una falta respecto a los contribuyentes cumplidores y nuestra tarea principal es justamente proteger al que cumple y, por supuesto, tomar todas las medidas necesarias para que el que no cumpla termine cumpliendo.
- ¿Cuáles son los cambios en el cálculo del Impuesto Automotor?
La alícuota siempre fue históricamente el 3% desde que existe el Impuesto Automotor. En la ley que se sancionó la semana pasada hay una grilla de alícuotas que empiezan en el 1,5% y terminan en el 3%.
Ahora, el 90% de los autos van a pagar menos del 3%. No “vendimos” que bajó el impuesto porque no era así. Producto de los límites a los aumentos que tuvo el impuesto durante estos últimos años un auto terminaba pagando mucho menos del 3%.
El efecto recaudatorio es neutro, es decir, esto no es una medida que va a generar un aumento en la recaudación. Lo que estimamos recaudar este año contra lo que estimamos recaudar el año que viene es prácticamente lo mismo. Algunos van a pagar más y otros van a pagar menos pero es mucho más justo porque se daban los casos en que un mismo auto que estaba un peso abajo del umbral pagaba muchísimo menos que un auto que estaba apenas por encima.
- ¿Cómo está el perfil de deuda de la Provincia?
Este año vamos a hablar del mínimo histórico de deuda provincial medida contra cualquier parámetro realista. En pesos y en dólares vamos a hablar de un mínimo histórico y vamos a hablar de una exposición al tipo de cambio menor que la del año pasado. Aspiramos a que todos los años esa exposición disminuya, es decir, con la pesificación de la deuda, o pagando o refinanciando.
Comparado con 2016, es menos de la mitad. Siempre lamentablemente en este rubro se castiga al que paga y no al que emite la factura. La emisión de los 500 millones en 2016 fue para pagar una fiesta.
En 2016-2017, para lo que era el orden fiscal de la provincia, era un problema. La convergencia hoy es que los números fiscales mejoraron y la deuda cae. Si uno mide la deuda en relación a los ingresos de la provincia, eso ha dejado de ser un problema; medida en relación al producto; medida en relación al tipo de cambio; medida en pesos constantes y en cualquier medida seria que se haga, la deuda ha disminuido considerablemente y al cierre del ejercicio vamos a estar en un mínimo de los últimos 20 años.
- Se comenzó a discutir la coparticipación municipal entre las comunas. ¿Hacia dónde se espera que vaya el debate?
Es más una discusión entre los municipios que entre la provincia y los municipios. Nos interesa un régimen de coparticipación que tenga los parámetros de eficiencia que mostramos en el Congreso Municipal. En una mañana no se va a solucionar nada tan estructural, no existe eso.
Ninguna provincia discute la coparticipación con sus municipios. La trampa más grande que hacen es no coparticipar el financiamiento educativo: 19 de las 24 provincias no lo hacen y se quedan con cerca del 15% de esa coparticipación.
Lo más fácil de parte del municipio es decir “dame más coparticipación”, pero la plata no soluciona el problema de gestión, la decisión política soluciona los problemas y nosotros no estamos dispuestos a cobrar un solo peso más de ningún contribuyente de la provincia para tapar una ineficiencia de un municipio.
Antes de 1996 se tenían muchos criterios de eficiencia para repartir la coparticipación. Acá no hay que inventar la rueda, hay que elegir la rueda que mejor nos sirve a nosotros. Insistimos que el esquema actual no genera los incentivos suficientes para que aún aquellos municipios con menor nivel de desarrollo, con menor capacidad contributiva entre sus vecinos, con mayor costo o mayor dificultad en la prestación de sus servicios sea más eficiente.
Nosotros estamos diciendo que en los municipios donde es más difícil la recaudación, no usen la dificultad como excusa, pidan ayuda, que está la ayuda. Pero den señales de que están dispuestos a poner la cara con su vecino, recaudar las tasas y prestar los servicios de manera más eficiente.