La senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti finalmente no pudo participar de la sesión del Senado de este jueves de manera remota, luego de que el cuerpo aprobara una moción para enviar el tema a comisión y evitar su tratamiento en el recinto.
La Cámara Alta, el peronismo incluido, envió el tema a comisión y dejó sin efecto la participación virtual de la mendocina, pese al aval previo de Villarruel. Los motivos.
La senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti finalmente no pudo participar de la sesión del Senado de este jueves de manera remota, luego de que el cuerpo aprobara una moción para enviar el tema a comisión y evitar su tratamiento en el recinto.
La decisión se tomó al inicio de la sesión y sin debate, mediante una votación a mano alzada que contó con el aval de prácticamente todos los bloques, incluido el Bloque Justicialista, espacio al que pertenece la legisladora.
El planteo fue impulsado por el oficialismo, que propuso remitir la discusión sobre el voto no presencial a la Comisión de Asuntos Constitucionales, en lugar de resolverlo en el momento.
La iniciativa se apoyó en una cuestión reglamentaria y fue acompañada sin objeciones, lo que derivó en una resolución exprés: el Senado evitó "sentar un precedente" sobre la participación remota y dejó el tema en suspenso.
La prohibición de participación remota se basó en el artículo 227 del Reglamento del cuerpo, que señala que ninguna disposición de ese plexo normativo puede ser alterada ni derogada por resolución sobre tablas, sino únicamente por medio de un proyecto que deberá ser aprobado por los dos tercios de la cámara. Ese texto debería incorporar al articulado reglamentario la intervención a distancia en casos excepcionales, como ocurre —por ejemplo— en la Legislatura de Mendoza.
De esta manera, tanto Fernández Sagasti como el radical Flavio Fama —quien también había pedido intervenir a distancia por motivos médicos— quedaron fuera de la sesión.
En la previa, desde el oficialismo habían dejado trascender que no estaban dispuestos a habilitar el voto remoto sin una regulación previa, para evitar abrir la puerta a futuros pedidos similares. A partir del diálogo con los bloques opositores, La Libertad Avanza logró imponer su posición.
De ese modo, la votación que no expuso fisuras políticas y se resolvió con rapidez, en contraste con la tensión que había marcado la antesala de la sesión.
La definición del cuerpo legislativo dejó sin efecto el aval previo que había otorgado la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien había autorizado la participación remota de la mendocina “ad referéndum” del Senado.
Ese permiso estaba condicionado a la aprobación de sus pares, algo que finalmente no ocurrió. El giro a comisión funcionó como un rechazo indirecto, sin necesidad de votar explícitamente en contra.
Fernández Sagasti había solicitado intervenir de manera virtual debido a que cursa un embarazo de 32 semanas considerado de riesgo, con indicación médica de no viajar. La legisladora de La Cámpora había celebrado la decisión de la vicepresidenta, luego del revuelo generado (principalmente en redes) por su pedido.
La discusión se dio en el marco de una jornada clave en el Senado, donde el oficialismo avanzó con el tratamiento de la Ley de Propiedad Privada, aunque finalmente sin el capítulo que modificaba la Ley de Tierras.
Ese punto había generado fuerte polémica y resistencia, y su eliminación redujo la tensión política y modificó el escenario de votación, lo que también incidió en el tratamiento exprés del caso Sagasti.
Conocida la movida en la Cámara Alta, el diputado provincial y dirigente del círculo más cerrado de Fernández Sagasti, Lucas Ilardo, salió con todo con una serie de posteos contra todo el peronismo. Incluso contra La Cámpora, organización a la que él y la senadora pertenecen (¿o pertenecían hasta hoy?).
"Hay que ser tan casta mental para no dejar votar a Anabel Fernández Sagasti en estas condiciones. Los de La Cámpora, los de Axel (Kicillof), los de los gobernadores, son una severenda casta o caca", disparó el legislador oriundo de Godoy Cruz.
Luego, cuestionó a los referentes de las dos principales facciones del peronismo, Axel Kicillof (Movimiento Derecho al Futuro) y Máximo Kirchner (La Cámpora), por "ponerse de acuerdo para cagarse en una causa justa". "Espero que tengan la misma rapidez para arreglar el quilombo en el que nos metieron. Acá se acabaron las internas. A celebrar peronistas", cerró Ilardo, haciendo alusión a las disputas internas que todavía atraviesan al movimiento a un año de las elecciones.
En la misma línea se expresó la exdiputada nacional Marisa Uceda, hoy colaboradora de Anabel en el Senado. "Qué difícil la batalla cuando no contás ni con los propios. Anabel tendría que ser parte de esta sesión, pero la pequeñez parece que no es solo ajena", escribió en sus redes.

