La decisión del Gobierno de Mendoza de terminar -tras 20 años- con el sistema de lucha antigranizo con siembra de nubes por aviones, generó reacciones diversas a lo largo y ancho del territorio. A la resistencia generalizada de los productores, se sumó la de varios municipios, aunque otros advierten una oportunidad frente a la medida.
El fin de la lucha antigranizo y el impacto en las distintas regiones de Mendoza
El cese del combate vía siembra de nubes por aviones generó reacciones diversas en los 18 municipios. Cuál es la postura de las intendencias y qué alternativas manejan.
La "municipalización" de la lucha antigranizo en el Sur provincial
El plan de Alfredo Cornejo no cayó nada bien en el Sur de la provincia. Una vez conocida la disposición, los intendentes de las comunas más desfavorecidas, Alejandro Molero (General Alvear) y Omar Félix (San Rafael), dejaron de lado los colores políticos (uno radical, el otro peronista) y se unieron para resistir la baja del programa en la región.
Para ello, propusieron la continuidad a través de un sistema mixto, en el que converjan el sector público y el privado, con financiamiento de los municipios, la Provincia (participaría con la cesión de los aviones, la pirotecnia y la radarización) y los propios productores.
La idea cuenta con la venia del Gobernador, aunque todavía no ha terminado de diseñarse el funcionamiento y -principalmente- las fuentes de financiación. Continuarán las charlas entre las partes esta semana.
Malargüe no participa de este convenio por su perfil productivo, que no requiere de ese sistema (las aeronaves no sobrevuelan en la comuna), aunque los representantes del sector respaldan la alternativa fijada por los jefes comunales de los municipios vecinos. Tanto desde la Asociación Ganadera como de la Cámara de Comercio ven con buenos ojos el sostenimiento de la lucha vía siembra de nubes.
Quejas en el Este por la decisión inconsulta
En otra movida que aglutinó a dirigentes de distintas fuerzas políticas, las intendencias del Este provincial cuestionaron la naturaleza intempestiva e inconsulta de la decisión oficial, así como la presunta falta de fundamentos técnicos que demuestren la ineficiencia del sistema.
Lo hicieron cuatro de los cinco jefes municipales de la región. Dos de ellos, del mismo palo de Cornejo: Mario Abed (Junín) y Raúl Rufeil (San Martín). Junto al radical disidente Ricardo Mansur (Rivadavia), presentaron una dura carta en la que no solo cuestionan el fin de ese método de mitigación del granizo, sino también la alternativa que presentó el Gobierno de créditos blandos para la colocación de malla antigranizo por "los elevados costos, la falta de acceso y el tiempo insuficiente para implementarlas en este ciclo".
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En la misma sintonía se expresó la peronista Flor Destéfanis (Santa Rosa), quien tildó a la medida de "autoritaria e inconsulta" y postuló que una decisión de tales características debe acompañarse con un plan de aplicación paulatina, para que los productores cuenten con un tiempo razonable (propuso cinco años) para invertir en otras herramientas que protejan sus cultivos.
Solo el paceño Fernando Ubieta (también del PJ) mostró coincidencias con la política gubernamental. "Estamos en desacuerdo con el trabajo que realizan los aviones. No tenemos una certeza de que funciona, pero sí vemos unos problemas tremendos de sequía en un departamento que prácticamente no posee vitivinicultura y sí ganadería", dijo a este medio.
Las alternativas que surgen en el Valle de Uco
En el Valle de Uco la posición es diferente. Desde hace años (tras la muerte de un piloto), se prescindió de las aviones y las tormentas graniceras se combaten con generadores de superficie de yoduro de plata, ubicados en el Cordón Cordillerano.
Los intendentes de los tres departamentos de la región (Tunuyán, Tupungato y San Carlos) coinciden en que es necesario ampliar la cantidad de esos dispositivos para que la lucha sea efectiva, aunque la discusión actualmente gira en torno a si se mantendrán los once existentes o si el Gobierno provincial también los discontinuará.
El tupungatino Gustavo Aguilera anticipó a Sitio Andino que tiene previsto un encuentro con el ministro de Producción Rodolfo Vargas Arizu para asegurar la continuidad de ese sistema (además del seguro agrícola y los créditos para la malla).
Lo propio hará el sancarlino Alejandro Morillas, quien junto al presidente de la Sociedad Rural -Mario Leiva- diseñó un proyecto para aumentar a 40/50 generadores para crear una valla de protección más eficaz. También se evalúa una propuesta de un privado de combate a través de drones, aunque todavía está en etapa de análisis, ya que no es una herramienta con experiencias globales.
El tunuyanino Emir Andraos pone en duda la viabilidad de aumentar la superficie de malla de granizo, por la escasa capacidad de afrontar un crédito de los cientos de productores pequeños asentados en el territorio. "Si no es subsidiado, es imposible", indicaron desde su entorno. También afirma que el seguro agrícola es insuficiente. Por ello propone un fondo de garantías específico que facilite al acceso a financiamiento para la instalación de la tela.
La lucha antigranizo en el Gran Mendoza
Está claro que al área metropolitana no le afecta la decisión del oficialismo provincial, pero hay departamentos que cuentan con zonas productivas que se ven afectadas por la caída de granizo. Los intendentes oficialistas de Las Heras, Francisco Lo Presti, y Guaymallén, Marcos Calvente, apoyaron in situ a Cornejo en el lanzamiento de la línea de créditos blandos para la colocación de la malla antigranizo.
El jefe comunal de Maipú Matías Stevanato, uno de los máximos exponentes del peronismo mendocino de los próximos años, evaluó como tardío el anuncio del Gobierno, ya que por la proximidad de la temporada de tormentas los productores no podrán colocar la malla antigranizo a tiempo. No descartó un aporte del municipio, como el que se estudia en el Sur provincial.
En Luján de Cuyo, si bien se cuenta con una importante superficie vitivinícola cubierta con malla, todavía resta integrar a los pequeños productores, por lo que no se ve con malos ojos el financiamiento blando, aunque a implementarse en un tiempo prudencial, para que puedan acomodarse.
En relación al norte, el lavallino Edgardo González ya ha dejado en claro que la actuación de los aviones de lucha antigranizo en zonas no irrigadas es perjudicial, fundamentalmente para el sector granadero, ya que -como el paceño Ubieta- entiende que desarman las tormentas y colaboran a la falta de lluvia en la región.