La justicia condenó hoy a dos hombres que confesaron el homicidio de Gerardo Mauricio Giménez (40), quien fue asesinado de un balazo durante un cumpleaños en una casa de Luján de Cuyo, hecho que causó una enorme repercusión en la zona de Perdriel.
La justicia condenó a dos hombres, en un juicio abreviado, como autores del homicidio de Gerardo Giménez, ocurrido en Luján de Cuyo.
La justicia condenó hoy a dos hombres que confesaron el homicidio de Gerardo Mauricio Giménez (40), quien fue asesinado de un balazo durante un cumpleaños en una casa de Luján de Cuyo, hecho que causó una enorme repercusión en la zona de Perdriel.
Se trata de Brian Nahuel Gatica y Emiliano Miguel Briceño, quienes confesaron haber sido dos de los autores del homicidio ocurrido el 26 de enero de este año en la puerta de una casa de calle Costa Flores y Thames, en Luján de Cuyo.
De esta forma, Gatica fue sentenciado a 10 años y 8 meses de cárcel; y su cómplice, a 7 años y 4 meses de prisión. Ambos fueron declarados culpables de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego (el primero como autor y el segundo como partícipe secundario).
Además de los dos condenados, la causa que investiga el homicidio de Giménez tiene otros dos imputados que pronto serán juzgados. Incluso, fuentes judiciales dijeron que este juicio abreviado firmado hoy los termina de complicar y posiblemente, ambos terminen aceptando su autoría para evitar una pena mayor.
Se trata de Rodrigo Castillo y Andrea Briceño, una mujer conocida como “Maruca” que es pareja de uno de los autores y quien al momento de ser detenida le secuestraron un arma de fuego que habría sido utilizada en el crimen.
La investigación de la fiscal de homicidios Andrea Lazo indica que los cuatro sujetos mencionados (los dos condenados y los dos prontos a ser juzgados) habrían atacado a Giménez en una discusión que tiene un trasfondo de narcotráfico y también de viejas peleas entre conocidos, algunos de estos, incluso siendo vecinos.
De hecho, el día del crimen surgió la hipótesis que el homicidio se había originado por una discusión por ruidos molestos (con motivo de la celebración del cumpleaños). Luego, distintos testigos y pericias incorporaron la hipótesis del enfrentamiento narco.

