Opinión

Entrada al BRICS: una oportunidad de cambiar la historia

El apoyo chino y ruso a que Argentina se sume al bloque BRICS abre la puerta a una nueva relación con el mundo emergente y el comercio internacional.

Por Marcelo López Álvarez

En medio de la insólita situación de crisis, en parte autoinfligida por sí mismo, que sufre un gobierno cuyos indicadores macroeconómicos y hasta contexto internacional le es beneficioso durante la semana se confirmó que China anunciaba oficialmente su apoyo a la incorporación de la Argentina a los BRICS, sumándose así al también casi confirmado acompañamiento de Rusia a la idea.

La noticia es el primer avance significativo de una idea con la que viene coqueteando la Argentina en la región desde hace más de una década y que había quedado estancada en la gestión de Mauricio Macri, mientras Uruguay avanzaba y hoy ya es miembro del Banco del bloque.

La posible llegada de nuestro a país al bloque que integran Brasil, Rusia, China, India y Sudáfrica, si bien no es un proceso rápido ni inmediato, podría significar no solo un espaldarazo político en el concierto del Mundo sino además reformular su posicionamiento como proveedor de materia prima codiciado por las potencias sino además abrir una puerta monumental al desarrollo de infraestructura que el bloque dominante occidental por lo general no suele ni facilitar ni financiar.

A pesar de la importancia, económica, social, militar, geopolitica y productiva que tiene el bloque BRICS la alineación general de medios, políticos y académicos con el orden internacional occidental imperante hacen que se conozca bastante poco del nuevo bloque y hasta se desprestigie la existencia del mismo.

Para tener una verdadera dimensión de la importancia que tendría para la Argentina recurrimos a los especialistas del Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior (Ocipex) que hace apenas horas publicaron un informe que da dimensión al Bloque al cual Argentina está camino a entrar.

Los especialistas del Observatorio recuerdan que "la pandemia trajo aparejadas consecuencias económicas y sociales que aún persisten y suponen un reto para las economías de todo el globo. En 2020, el PBI global se contrajo cerca de un 3,5%, según estimaciones del propio FMI. Se trata de la peor contracción de la economía global desde la Segunda Guerra Mundial. Solo a fines de 2021 y principios de 2022 la economía podría superar los niveles pre-pandémicos. En términos sociales, solo en el año 2020, sus efectos arrojaron a aproximadamente 100 millones de personas a la pobreza”.

A está situación pandémica se debe agregar que el desarrollo del conflicto bélico en el este de Ucrania a partir de la entrada de las tropas de Rusia es un "episodio de una guerra económica de escala global, que generó una serie de sanciones y contrasanciones cuyo efecto repercute principalmente en el precio de materias primas, como hidrocarburos y el sector alimenticio. Es importante tener este episodio a la vista, no sólo porque involucra las posiciones de casi todos los países a nivel mundial, sino también porque Rusia forma parte del mismo”.

El bloque BRICS nació sobre fines de la primera década de los 2000 como contracara geopolítica de Occidente y hoy representa “el 40% de la economía global cifra que crecerá al 50% hacia 2030, y tiene una población de más de tres mil millones de personas , frente a los 987 millones que agrupan los miembros del G7".

China es hoy uno de los principales impulsores de la ampliación del BRICS, idea que Rusia apoya por eso no sorprende el rápido apoyo al pedido argentino, en un marco en el que en los últimos meses se han redirigido gran parte de las exportaciones rusas hacia mercados alternativos, como en el caso de la venta de petróleo a India. En los últimos meses, a partir del conflicto bélico económico Moscú se convirtió en el segundo proveedor petrolero de Nueva Delhi.

El trabajo de Ocipex destaca que “el proceso de adhesión de Argentina al BRICS puede ser largo y debe contar con el consenso de sus actuales miembros” sin embargo la situación parece acelerarse a partir de las definiciones de China y Rusia y el silencio de Brasil.

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La foto virtual de la última cumbre del bloque BRICS evento en el cuál Argentina pidió su adhesión al grupo de países emergentes

La foto virtual de la última cumbre del bloque BRICS evento en el cuál Argentina pidió su adhesión al grupo de países emergentes

“Sin embargo,-agregan- la posibilidad de integrar el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) del BRICS, sería beneficioso para Argentina y no requiere membresía previa al bloque. A partir del NBD la Argentina podría conseguir financiamiento y asistencia técnica para proyectos de infraestructura clave que estimulen el desarrollo productivo nacional. Éste último se estableció en 2014, a través de la Declaración de Fortaleza, con el propósito de movilizar recursos para proyectos de infraestructura y convertirse en una institución líder en el financiamiento de economías de mercado emergentes. Tiene su sede en Shanghai y hasta el momento ha aprobado alrededor de 80 proyectos con una cartera de 30 mil millones de dólares”.

La oportunidad de integrarse al NBD (que China también ve con buenos ojos, sería sumamente importante para la Argentina en momentos que es muy difícil acceder a financiamiento, pero además para romper la dependencia exclusiva de los centros financieros tradicionales) es más rápida y posible que la integración plena al Bloque, el informe destaca que a finales de 2021, fueron admitidos los primeros cuatro miembros extra-BRICS del Banco: Uruguay, Bangladesh, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Egipto, lo cual marca el comienzo de la expansión del NBD como una institución multilateral global. Si apelamos a un ejemplo sobre los beneficios de formar parte del NBD, en el caso de Brasil, este último aprobó 16 proyectos en múltiples áreas como desarrollo urbano, transporte, emergencias en el marco del COVID-19, energías limpias y protección medioambiental. En concreto, el proyecto “Pará II”, aprobado en 2021, en el Estado homónimo, servirá para pavimentar 475 km de carreteras y construir puentes que conecten a diversas regiones, tales como Río Capim, Xingu, Bajo Amazonas y Tocantins. A su vez, existe la posibilidad de establecer Memorándums de Entendimiento entre instituciones financieras nacionales para avanzar en la cooperación de iniciativas conjuntas en áreas de interés, tal como lo hizo el Banco de Brasil en junio de 2021”.

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Este gráfico del Banco Mundial da un idea cabal de la importancia del BRICS como bloque a nivel mundial

Este gráfico del Banco Mundial da un idea cabal de la importancia del BRICS como bloque a nivel mundial

Como decíamos Argentina logró el respaldo formal para adherirse al BRICS, manifestado públicamente por el Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, en la reunión de cancilleres del G-20 y es interesante destacar -como lo marca el informe- que “el respaldo del bloque para la membresía no es casual. Argentina es vista como una plataforma para el desarrollo de la cooperación económica, desmilitarización del Atlántico Sur, cooperación espacial y mantenimiento del estatus no nuclear de la región, entre otras. Además, en este contexto, Argentina funge como líder regional por medio de su presidencia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) e impulsa el Plan de Acción Conjunto de Cooperación CELAC-China (2022-2024). Más allá de poseer Asociaciones Estratégicas con 4 de los 5 integrantes del BRICS, las potencias del bloque apoyan nuestro reclamo de soberanía en la Causa Malvinas. Es un hecho geopolítico clave que debemos tener en cuenta frente a la militarización ejecutada por el eje anglosajón en diversas partes del globo, dado que en Malvinas opera la base militar más grande de la OTAN en nuestra región.

A su vez, la posible membresía argentina al BRICS va en consonancia con otros intentos de diversificar nuestra política exterior, en un escenario internacional en transición. Por ejemplo, la adhesión a fines de 2020 como miembro no regional del Banco Asiático de Inversión e Infraestructura y la incorporación a principios de 2022 a la iniciativa china de la “Franja y Ruta de la Seda”. De esta manera, poseemos la capacidad de recibir financiamiento que incentive a sectores estratégicos clave para el desarrollo nacional como energía, telecomunicaciones y transporte, entre otros. Son algunas herramientas con las que podemos contar en la actual coyuntura que nos permitirían un mayor margen de maniobra” destaca en el cierre el informe.

Esta posibilidad de ser parte del bloque internacional del futuro, la mejora de la actividad industrial y la construcción, nuevo crecimiento del empleo privado registrado, son todas noticias que deberían lucirle a un gobierno que sin embargo se debate en conferencias de prensa desmintiendo rumores o en actos discutiendo públicamente caminos o actitudes políticas tomadas por funcionarios que parecen no haber aprobado ni siquiera el jardín de infantes de la política.

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