domingo 25 sep 2022
Opinión

El Escándalo: el acoso sexual en las empresas

En el año 2019 se estrenó la película El Escándalo con Charlize Theron y Nicole Kidman como protagonistas principales.

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Por Eduardo Press 11 de septiembre de 2022 - 07:07

En el año 2019 se estrenó la película El Escándalo con Charlize Teron y Nicole Kidman como protagonistas principales. El argumento es el de un grupo de mujeres que se enfrenta al CEO de una importante empresa que lo denuncian por acoso sexual.

El acoso

Una gran empresa, un emporio de medios audiovisuales y gráficos, un directorio, un CEO con sus buenos años encima, y presentadoras (las que aparecen en las pantallas).

El contexto es el de la convención para elegir candidato a presidente de uno de los partidos de USA. El emporio periodístico apoya a uno de los candidatos.

Este candidato tiene y tuvo en el pasado expresiones denigratorias y despectivas hacia las mujeres. Las presentadoras más importantes en las entrevistas le cuestionan esas actitudes. El candidato se enoja y se queja ante el CEO, quién advierte a sus presentadoras para que no continúen haciéndolo.

Una de ellas desafía y continúa. Después de una serie de maltratos es despedida por el CEO. Esta persona radica una denuncia haber sido acosada sexualmente por el CEO en años anteriores y que su expulsión se debe a su negativa a acceder a esos requerimientos.

Cuando la denuncia se hace pública se crea un clima “deliberativo” hacia el interior de la empresa, la gran mayoría defendiendo al CEO y acusando a la denunciante de mentirosa.

Ante esta situación, la presentadora estrella comienza a cuestionarse a sí misma por haber sido también víctima de acoso y haberlo callado.

El acoso se daba con mujeres jóvenes proactivas y ambiciosas que querían acceder a la pantalla y ascender en la compañía. El CEO se mostraba muy dispuesto a “ayudarlas” a cambio de favores sexuales. Siempre era a través de insinuaciones, comentarios procaces: “imagino que debés usar sostenes elegantes, me gustaría verlos”; “te puedo ayudar pero tendrás que dar algo a cambio”, “recibirás mi ayuda a cambio de tu lealtad”.

Todo esto transcurrió durante años sin que trascendiera. Más adelante veremos porqué.

El Escándalo

La película es una ficción de algo que sucedió realmente, con personajes de la vida real, con el nombre de la empresa y los nombres de los involucrados.

La denuncia pública generó una serie de reacciones en cadena: el directorio decidió iniciar una investigación interna para lo cual contrató a un estudio de abogados externo y ajeno a la empresa, algunas de las empleadas más antiguas comenzaron a confesarse entre ellas y “en secreto” que también habían sido abusadas, se desata una polémica entre aquellas que comenzaron a dudar entre sumarse a la denuncia o callar, fueron acusadas por sus compañeros de poner en peligro los puestos de trabajo de todos si se sumaban a la denuncia. El miedo a perder sus trabajos era el motor de la defensa del CEO.

Todo transcurría de algún modo bajo cuerda hasta que la presentadora estrella se decide finalmente a denunciar que también había sido acosada por este hombre. Al mismo tiempo un periodista de otro medio logró que más mujeres pudieran hablar.

Así se desata el escándalo. Decenas de mujeres declaran lo mismo. Los dueños del emporio deciden expulsar al CEO (con una excelente compensación económica).

Fue la primera vez que un grupo de mujeres logró que un alto ejecutivo de una empresa muy importante perdiera su trabajo por acosador.

Las víctimas

Algo que puede presentarse en estas situaciones es la vergüenza ante sí mismas por haber accedido y callado durante años. Si lo hubieran mencionado igualmente nadie les hubiera creído, hubieran sido acusadas de mentirosa, interesada, inescrupulosa, hasta por sus mismas compañeras.

En la intimidad se preguntaban

¿Qué hice?, ¿Qué dije?, ¿Qué ropa usé? ¿Me consideran débil? ¿Dirán que quiero dinero?

¿Si me quedo tendré que tolerarlo? ¿En otro lado será diferente?

¿Qué hacemos?

Desde nuestro lugar de consultores organizacionales tenemos una posición muy clara, preparar el contexto para que una denuncia genere el objetivo buscado: proteger a las víctimas. Sabemos que es iniciar un camino tortuoso y escarpado. Una de las muchachas más jóvenes que fue abusada le decía a una de las más antiguas: “y no pensaste en nosotras, en las que veníamos después para que no nos pase”:

Ese es el valor de la denuncia, no solo buscar el castigo del acosador, sino evitar que siga sucediendo, advertir a la empresa y a la sociedad que esto sucede, que es humillante y tortuoso para muchas personas.

Nuestro mensaje no es desde una posición moral, no somos jueces, pero sí sabemos que tolerar en la empresa este tipo de situaciones corroe su funcionamiento, puede ser más o menos exitosa, puede ganar más o menos dinero pero inevitablemente a la larga pierden porque los (las) mejores valores se van, el mérito para crecer en la empresa pasa por acceder a requisitos sexuales y no a la eficiencia en el trabajo.

No son situaciones que puedan sostenerse en el tiempo. Como en este caso los dueños de la empresa al tomar conocimiento rápidamente tomaron cartas en el asunto porque intuyeron el riesgo al que estaban expuestos como empresa.

Hasta hace unos años estas denuncias no eran tomadas seriamente y nadie se hacía cargo y las mujeres quedaban desamparadas Hoy la situación es mucho mejor aunque queda mucho por hacer. En ese camino estamos.

Amigo lector: hoy no le preguntamos nada, solo ayude a hacer de su empresa un mejor lugar para trabajar.

*En colaboración con la Lic. Sofía Florín. Especialistas en Psicología Organizacional, Emprendedores y Empresas Familiares

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