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Aniversario

Anne Caroline Biancheri: 20 años de historia y cuatro consejos para sobrevivir como pyme

Está al frente de Antucura, que combina la producción de uva, elaboración de vinos de alta gama, el enoturismo y el negocio editorial.
Por Federico Manrique

“El balance de lo hecho hasta aquí creo que recién hoy lo podemos hacer después de 20 años. Somos una empresa, una pyme, que tiene cuatro sectores o áreas de negocios muy distintos entre sí pero sinérgicos”, así se define Anne Caroline Biancheri, la empresaria francesa afincada en Mendoza desde 1993 y máxima responsable de Antucura, un proyecto integral que incluye una editorial, una finca de 130 hectáreas de viñedos de alta calidad, una bodega que elabora vinos Premium para el mercado interno y la exportación y un petit hotel o posada en Vista Flores, Tunuyán.

Antucura está festejando sus primeros 20 años de vida. Esta pyme, como la define su propia impulsora, es un caso de análisis de lo que ha pasado en los últimos años en Mendoza. Anne Caroline habló de su experiencia con SitioAndino, y de este diálogo surgen cuatro consejos o máximas para hacer negocios desde una pyme en una economía tan cambiante como la de Argentina:

1-Diversificar los negocios.
La frase es conocida: “No poner todos los huevos en una misma canasta”. Trasladado al mundo empresario, la máxima es diversificar los negocios. En el caso de Antucura, la apuesta es innovadora: Publicar libros desde una editorial provincial pero con alcance nacional e internacional, tener 130 hectáreas de viñedos en una de las zonas vitivinícolas más importantes de Mendoza y el país, manejar una bodega  que elabora vinos Premium y administrar un petit hotel para el enoturismo. “Son actividades muy distintas entre sí, pero juntas generan una sinergia positiva”, admite Anne Caroline Biancheri.

2- Ser flexibles, porque nunca se sabe lo que va a pasar.
“Fue el destino o la casualidad que hayamos desarrollado este negocio con estas características, pero hoy en día es muy importante contar con todas estas unidades de negocio diferentes, porque en la Argentina o en cualquier parte del mundo económicamente no podes prever nada. Se puede planificar de aquí a seis meses o un año, pero más allá de ese tiempo no se puede saber lo que va a suceder. En un mundo globalizado, donde estas tan condicionado a lo que pueda suceder económicamente o financieramente en cualquier parte del mundo, es muy difícil saber qué va a pasar. El turismo por ejemplo en la Argentina, en un momento la llegada de extranjeros fue muy buena, pero ahora eso cambió. Argentina hoy es un destino caro y tenemos más turismo nacional. Pero no sabemos qué va a pasar de aquí a seis meses. Lo mismo pasa con el vino.  Durante años fue fantástico exportar vinos argentinos, pero hoy es mejor vender en el mercado interno que exportar. Mi balance es que Argentina es un precursor de todo lo que tiene que aprender una empresa en cualquier parte del mundo: nadie puede dormirse en lo que ha logrado. Hay que estar atentos, ser creativos y flexibles con los mercados. Hay que abrir actividades diferentes que permitan balancear las cosas cuando sobrevienen las crisis”, opina Anne Caroline.

3- En vinos, apostar al valor agregado y a la diversidad.
En cuanto a la vitivinicultura, Anne Caroline tiene una posición tomada. Si bien Antucura tienen 130 hectáreas de viñedos en Vista Flores, Tunuyán, de las que sólo elabora y fracciona vinos propios con el 30% y el resto de la uva es vendida a terceros, a futuro la apuesta está en los vinos y el turismo. “Cuando vendes uvas, en cierta forma están vendiendo un commoditie. Cuando hay muy poco valor agregado estás muy sujeto a lo que sucede en el mercado y sos el primer eslabón de la cadena y el que más sufre”, explica la empresaria francesa antes de señalar que “el futuro está en los vinos. Todavía Argentina tiene mucho por hacer tanto en el mercado interno como en el externo”.

Con esa idea, Anne Caroline opina que la vitivinicultura no debería plegarse tanto al Malbec, porque la Argentina tiene mucho más para dar. Que el Malbec sea sólo nuestra bandera para después mostrar los Cabernet (Sauvignon y Franc), los Merlot, los blancs, que son fundamentales. “Para ser un verdadero productor mundial de vinos, un país tiene que hacer más de una sola variedad”, señala.

4- Para crecer, una pyme debe encontrar “nichos” de negocios.
“Lo que hemos tratado de hacer en todo este tiempo desde Antucura es encontrar nichos de mercado”, advierte Anne Caroline, antes de señalar que estando en Mendoza el nicho de la empresa es la “vitivinicultura y el enoturismo”.
“En este nicho nadie (de otra parte del mundo o del país) puede competir con nosotros y tenemos la suerte que son dos negocios que están de moda en el mundo. A la gente le encanta hablar y conocer de vinos”, señala la empresaria antes de admitir que ahora el desafío, tanto para la bodega que maneja como para la editorial, es expandir su frontera de negocios no sólo en el país sino también a los mercados vecinos como Uruguay, Chile, Perú, Bolivia. Siempre explotando la virtud del “nicho de mercado” en el que se logra una alta especialización (por ejemplo los títulos publicados vinculados al mundo del vinos o a las particularidades de Mendoza como la montaña y el Aconcagua) sin una fuerte competencia.

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