Nunca fueron fáciles las relaciones entre varones y mujeres. Hoy todavía menos, si se atiende a que cada vez parece menos espontáneo y más malaprendido. Todas las mañanas aparecen nuevos libros, videos, seminarios intensivos y hasta academias especializadas que enseñan la doctrina de que vale la pena llevarse bien con el sexo opuesto. Y sostienen que es posible no morir en el intento.
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Las claves de la seducción en tiempos de igualdad de género
Muchas tendencias globales ganan nuevo foco cuando llegan a la Argentina. Así lo demuestra un libro que acaba de publicarse, El juego de la seducción: todo lo que un hombre debe saber de las mujeres. Fue escrito a cuatro manos por dos jóvenes varones, Martín Rieznik y Mike Tabaschek.
Tres años atrás, Rieznik y Tabaschek habían fundado una academia del arte del levante, de nombre ingenioso: LevantART. Allí ofrecen seminarios, guías de lectura, y desde allí, clases online sobre el arte de la conquista masculina. En la página web de LevantART se lee a modo de presentación: "Nuestros exclusivos seminarios y productos multimedia conforman la base del éxito social, sexual y amoroso de los más de 1100 hombres que han pasado por nuestras aulas. Nuestros productos forman parte de la videoteca básica de consulta de los hombres que han desarrollado al máximo su potencial con las mujeres. Te damos la bienvenida a nuestro exclusivo estilo de vida y hacemos extensiva esta invitación a vos."
Uno de los autores, Reznik, explicó a Tiempo Argentino los puntos esenciales de su filosofía: "Para nosotros, el sexo es una necesidad básica. Como comer o respirar, que muchas veces están garantizadas. Pero a diferencia de estas, el sexo requiere el consentimiento de otra persona. De ahí que entendemos que educarse en seducción es muy importante, porque entre otras cosas es educarse en el respeto hacia el otro."
La excitación local que provocó el manual a cuatro manos de Rieznik y Tabaschek fue anticipado para el mundo hispanohablante por otro del español Mario Luna, Sex Code, que resume sus libros anteriores, más gruesos, como ApocalipsiSex: los diez mandamientos de la seducción.
Luna arranca así: "El fracaso sexual no nos parece cómico ni divertido, sino trágico. Y lo pensamos porque lo hemos sufrido en nuestra propia piel durante años. Por ello, tenemos un sueño, una visión: un mundo en el que tomar control de tu vida emocional sea una opción. Como estudiar música, ponerse en forma o aprender inglés. Seducción Científica es el proyecto líder, el más consolidado y con más experiencia en el estudio y enseñanza de la seducción en español. Nuestro propósito es ayudarte a incrementar drásticamente tu éxito con las mujeres, objetivo que llevamos consiguiendo desde el año 2006 con miles de hombres."
Tampoco a las mujeres les han faltado instructoras y facilitadoras en tándem. Adriana Arias y Cristina Lobaiza publicaron Bichos y bichas del cortejo, un manual femenino. "Apenas anticipábamos que nuestra propuesta se incluiría en un movimiento que engloba a cientos de mujeres, y a sus luchas, y a sus desafíos. Y nos conmovía profundamente esta siempre nueva sorpresa cada vez, ese linaje de locas y fuertes circulando por el mundo y nuestra pertenencia a él. Fue así como nos unificamos con ellas en congresos, y nos hicimos feministas (creo también que ya lo éramos, más allá de nuestras eternas discusiones con Cris al respecto), viajamos y aprendimos de mujeres de tantísimas partes del mundo, trabajadoras incansables que mantenían el objetivo y la sostenida tarea de desplegar a nuestro género."
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El otro sexo
En tiempos de demandas, alientos, éxitos y dudas acerca de la igualdad de géneros, la suerte de estos manuales de autoayuda para conquistar al sexo opuesto de cada sexo, ¿es motivo de condena?
Los autores de El juego de la seducción teorizaron que su libro promueve la igualdad de género: "Si un hombre logra conquistar a una mujer, educarse en las relaciones con las mujeres, se evitaría la violencia de género y promovería el entendimiento", dijo Rieznik a Tiempo.
Existe una vasta literatura antropológica y sociológica pop de la que se han nutrido best sellers como Las mujeres son de Marte y los hombres son de Júpiter, de John Gray. Estas obras suelen coincidir en diferenciar la historia de uno y otro sexo en términos evolutivamente distintos. En uno de los pasajes de este libro, traducido a lo largo y ancho del planeta, su autor explica: "Así como las mujeres cometen errores con facilidad cuando no entienden lo que los hombres necesitan fundamentalmente, los hombres también cometen errores. Los hombres en general no reconocen las formas de comunicarse que muestran una falta de respeto y de apoyo hacia las mujeres. Un hombre puede incluso saber que ella se siente desdichada con él, pero salvo que entienda por qué ella no se siente amada y que eso es lo que ella necesita, no podrá cambiar su enfoque. Mediante la comprensión de las necesidades primarias de la mujer, un hombre puede mostrase más sensible y respetuoso de las necesidades de su mujer. La siguiente es una lista de errores de comunicación cometidos por los hombres con respecto a las necesidades emocionales primarias de la mujer." Y Gray hace una lista interminable.
Las diferencias de los comportamientos entre varones y mujeres suelen explicarse apelando a la historia de la evolución de uno y otro sexo. La anatomía está ahí para probar la diferencia sexual entre mujer y hombre.
Otras voces
Desde un feminismo militante y queer, la argentina Mabel Bellucci, opinó a Tiempo sobre los libros de autoayuda sexual: "Es un dato interesante la publicación de estos libros, por cómo el mercado amplía sus fronteras. Es ofensivo que el mercado trate de incluir a todas y todos, en tantos objetos de uso. En ese sentido, son manuales que consideran objetos a los dos sexos. Porque antes se hablaba y se escribía sobre el varón domado: a las mujeres se les daba un listado de sugerencias. Pero desde hace un tiempo, ahora hay como un corrimiento que incluye al varón que interpela una masculinidad hegemónica que ya fue, porque hay otras tipos de masculinidad. Entonces estos libros tratan un tema como medio anacrónico, el de varones versus mujeres. Te interpelan como heterosexuales cuando los escenarios se están modificando. Nuestro colectivo feminista queer está más allá de las diferencias identitarias. Quiero decir que estos libros no me generan rencor, me siento más ofendida, en cambio, de que el mercado me tome como un objeto."
Luis de Gracia es un argentino que se considera a sí mismo militante feminista. Participa en la campaña por el Derecho al Aborto. "Mi opinión no difiere mucho de lo que dice Bellucci, libros que ponen a las mujeres como objetos a conquistar, mujeres que están a plena disposición de los hombres. Es algo parecido al site de Chicas-Bondi, que muestra una exposición de las mujeres como objeto, y esto tiene una relación directa con los casos de violencia de género, o la violencia familiar entre varones y mujeres."
Un video que se ha convertido en materia obligada de este tipo de preocupaciones es el de la antropóloga Helen Fisher, Why we love, Why we cheat, donde aborda el tema del amor explicando su evolución desde sus fundamentos bioquímicos hasta su importancia social.
En tiempos en que Europa habla de la llegada del poder femenino (Angela Merkel como canciller de Alemania, el país más rico e importante de la Unión; la importancia de la socialista Ségolène Royal en Francia), cuando en Estados Unidos Hillary Clinton es presidenciable, la argentina Cristina Fernández es dos veces presidenta, la brasileña Dilma Rousseff logra mantener un gran consenso en Brasil y la chilena Michele Bachelet puede volver a ser presidenta con una aprobación pornográfica de un 80 por ciento, las preguntas se multiplican. Las sociedades occidentales, ¿son y han sido patriarcales, machistas, o todo lo contrario, en su subtexto íntimo pero más firme, matriarcales y poderosamente femeninas? ¿Hasta qué punto hombres muy relevantes en la vida política y social no han actuado merced al influjo de la mujer, de alguna mujer? Si las mujeres hoy pueden llegar a las primeras magistraturas, algunos interrogantes hacen foco sobre las formas de poder efectivo de una época pretérita en la que debían actuar, no sin eficacia, a la sombra de los hombres.
A su modo, estos libros promueven una discusión que nace en un nivel que sus detractores podrán llamar "básico", pero que genera respuestas en ámbitos que lo exceden, para bien y para mal.
Emocionales, sensitivos y reales
No mentir: es una ilusión pensar que mintiendo acerca de quién es lo que se hace, se pueda sacar ventaja. Más inteligente es desarrollar las cualidades y resaltar las virtudes en la interacción.
Interpretar los sentimientos: los brazos cruzados y las manos en los bolsillos pueden decir mucho. Muchos de los indicadores son de este tipo, no verbales. Saber leerlos ayuda a tener nuevas oportunidades.
Ser emocional: al contar una experiencia, dejar que las emociones impregnen el relato. Una narración detallada sirve para incluir a la otra persona dentro de la fantasía o realidad que se transmite.
Fuente: Tiempo Argentino