Bajo una arboleda centenaria de la calle Austria, y en medio de un frio que calaba los huesos, un numeroso público asistió ayer al corte de cintas y al momento en que quitaron la tela blanca que cubría la figura de yeso de 1,60 del literato, sentado en un banco de plaza, junto a sus libros y aferrado a su famoso bastón.
Finalmente se reunió la memoria de la Biblioteca Nacional con su más importante director, dijo González sobre el escritor, quien dejó una marca en la literatura argentina que es difícil pasar por alto.
Del acto, participaron también la subsecretaria de Cultura, Marcela Cardillo, la cantante Susana Rinaldi, el crítico literario Noé Jitrik, el escultor Antonio Oriana y el director de la Fundación Industrias Culturales Argentinas, Walter Santoro, que donó la obra.
25 de junio de 2026

