El autor de Ética para Amador partió de sus pasiones la literatura y los viajes para ofrecer un recorrido que se interroga sobre los móviles de la literatura y la manera en que un escritor cifra las coordenadas de su narrativa en relación con una geografía singular que no siempre se corresponde literalmente con aquello que una ciudad exhibe a simple vista.
Así, el pensador delinea la Lisboa de Pessoa, propone nuevos vectores para leer la Buenos Aires de Borges y la Santiago de Chile de Neruda y se interna por territorios acaso algo adulterados por el paso del tiempo, como la Florencia de Dante Alighieri, la Londres de Virginia Woolf, la emblemática Praga de Kafka y la Edimburgo de Robert Louis Stevenson.
"Sin duda hay algo de fetichismo y también se esa forma ingenua de la piedad que se dedica a las reliquias milagrosas de los santos. Pero no sólo eso: es una forma perdurable de reconocer que, tanto ayer como hoy y sin duda también mañana, la literatura es una tradición cuyas raíces se hunden en la historia y la geografía", desliza Savater en el prólogo del libro.
26 de junio de 2026

