26 de junio de 2026
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Imperdible

Los sueños despiertos de Sarah Lark

La autora alemana llegó por primera vez a la Argentina para presentar la saga familiar que la convirtió en una best seller mundial.

Por Sección Cultura

Antes del boom de la trilogía que comenzó con En el país de la Nube Blanca (Ediciones B), la hoy superventas Sarah Lark fue Christiane Gohl, autora de textos de equitación y amante de los caballos —devoción que la acompaña hasta la actualidad— con una fantasía latente desde hacía mucho tiempo: "Siempre quise ser novelista, escribir historias", cuenta a Télam la alemana radicada en España.
 
Con la primera entrega, Lark ("un seudónimo fácil de pronunciar en todos los idiomas y que no engaña con la nacionalidad", destaca) cautivó a toda Europa con millones de ejemplares vendidos; La canción de los maoríes y El grito de la tierracompletan esta atrapante historia, traducida a docenas de idiomas, "incluido el chino", suma sorprendida la autora.
 
De Inglaterra a Nueva Zelanda, y viceversa, esta dilatada saga —cada novela la componen casi 800 páginas— arranca en el siglo XIX con la aventura de Helen y Gwyneira, dos mujeres que viajan a la nueva tierra para dar paso a otra vida; continúan Kura Y Elaine, primas de principios de 1900 que se batallan entre las raíces inglesas y la geografía que las crió y por último, Gloria y Lilian, bisnietas de las primeras protagonistas, que se disputan el regreso al viejo mundo.

A lo largo de las tres novelas, que pueden ser leídas independientemente, Lark juega con el protagonismo de dos mujeres muy distintas entre sí y así invita a que "cada lectora encuentre con quién identificarse".
 
Nueva Zelanda —"el país de los sueños de los alemanes", gracias a otro éxito, el film "El señor de los anillos"— para Lark evoca "una naturaleza única" pero también una historia moderna, "es el primer lugar en el mundo que tuvo el derecho de voto de mujeres", desliza en su alemañol tan característico.
 
Que el boca en boca sea la clave del renombre de esta saga familiar, para la alemana está anclado en un nervio central: "los sueños despiertos de las mujeres. Ellas sueñan con historias bien contadas de aventuras, países exóticos, hombres interesantes", precisa.

"No quería escribir un libro feminista —advierte— pero hay asuntos que son parte de la vida de las mujeres", dispara Lark sobre maltratos y problemáticas que aparecen de refilón en sus libros. "En toda la historia de la humanidad, las mujeres fueron y son más débiles que los hombres. A diferencia del siglo XIX, hoy si el hombre se porta mal, las mujeres pueden salir. En estos tiempos nadie tiene que ser maltratada".
 
"Toda mujer que lo es debe salir —refuerza, para no dejar hilos sueltos— aunque a veces es difícil. Muchas veces una se casa con el hombre falso pero se pueden salvar. En los años donde yo escribo, las mujeres no tenían esa posibilidad. O casada o puta", sentencia.
 
Y de ahí, salto directo a la superación, el salir adelante y la lucha por los sueños y las pasiones: "En los libros tienes que escribir sobre mujeres fuertes, la típica mujer que estaba en la cocina y no tenía ninguna aventura no es lo que uno espera leer en las novelas", revela.
 
Con varias reimpresiones en Argentina, y miles de fanáticas alrededor del globo, Sarah Lark volvió a despertar la desenfrenada pasión por la lectura. "Cuando hay una buena historia, a todas nos gusta leer. Estoy encantada con mis lectoras, compartimos un sentimiento".
 
"Ser best seller no cambia en nada", asegura Lark sobre su nueva categoría editorial en el "landscape" ("novelas de paisajes", subgénero dentro de la llamada novela romántica). "Ahora puedo gastar más dinero en los refugios de mis caballos: darles ayuda, mantenerlos y llevarlos al veterinario.

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