El temporal que se desató el pasado 23 de febrero en la zona Este, golpeó duramente a la zona productiva y a varios barrios de Junín. Tal es la gravedad del daño que el Concejo Deliberante de ese departamento resolvió declarar la Emergencia Agropecuaria, Social y Habitacional en Philipps y Alto Verde, los distritos más afectados por la piedra.
Los cinco minutos que cayó granizo en seco en el departamento del Este mendocino, no sólo desbastó hectáreas de vid y de otros cultivos, sino que perjudicó varias viviendas (rotura de vidrios, techos y tanques de agua), por eso la emergencia se extiende al plano social y habitacional.
El gran problema que se presentó es la rotura de techos, en total son cerca de unas 200 casas afectadas, manifestó a SITIO ANDINO, Valeria Rómoli, directora de Desarrollo Social de Junín.
El barrio San Roque y La Pastosa, fueron uno de los sectores de Philipps, donde la piedra arrasó con todo. Luego, hay perjudicadas viviendas aisladas, ubicadas en las zonas rurales.
Según explicó Rómoli, las casas en su interior no sufrieron daños debido a que no llovió, sólo fue granizo en seco. Cuando el temporal trae consigo agua, las consecuencias son otras, como la inundación y las familias deben ser evacuadas.
La urgencia que se presenta ahora para las autoridades municipales es proveer a los damnificados con membrana. Al día siguiente de la tormenta, el municipio entregó nylon como primera medida para prevenir, en el caso de que se produjera otro temporal.
El Gobierno provincial también colaboró enviando material para proteger las casas que quedaron con los techos destrozados.
De acuerdo a lo expuesto por la funcionaria, desde el municipio se le ha solicitado a la gestión de Paco Pérez el pago de la segunda cuota de los fondos descentralizados para emergencia de 2012, para destinarla a la compra de membrana, y así reparar las averías en las viviendas afectadas.
Cultivos afectados al 100%
Según estimaciones, el fenómeno climático afectó gravemente la producción agrícola, con daños de hasta el 100% en unas 800 hectáreas. En tanto, unas 400 hectáreas se vieron afectadas entre el 40% y el 50%.
Mientras que el Gobierno provincial confirmó la entrega de bolsas de sulfato, dos bodegas de la zona se comprometieron a recibir la producción que aún puede ser utilizada, para la elaboración de mosto, dado que a la vid aún le faltaba el grado adecuado para su elaboración, según informaron desde el municipio.