El reestreno de Greek, la obra de Steven Berkoff en el Centro de la Cooperación, nos permite reflexionar sobre un autor contemporáneo de fuerte tono dramático.
El texto, de enorme potencia, sitúa el mito de Edipo en el corazón de Londres. Berkoff rescribe Edipo Rey de Sófocles y toma partido por el amor incestuoso frente a un mundo que se derrumba. La acción transcurre en la década del 80 y la peste, para el autor inglés, más que el vínculo del hijo con su madre es la violencia cotidiana, expuesta a través del fútbol, los odios raciales, la especulación económica, la explotación laboral y la pérdida de contacto de unos con otros.
El desafío de la dirección, a cargo de Analía Freda García, ha sido complejo ya desde la lectura de la obra. No es tarea sencilla, por ejemplo, encontrar el ritmo que Bercoff le imprime a los pasajes de sus obras escritas en verso. Como no lo es, tampoco, ingresar en su poética y analizar su desmesurada carga de violencia, sus improperios y sus golpes bajos: Te voy a descuartizar, te voy a arrancar los brazos y las piernas y se los voy a tirar a los cerdos, dice uno de los personajes en Greek. Y el otro responde: Te voy a patear hasta matarte y voy a saltarte encima, te voy a acribillar con la cuchilla y despellejarte en vida.