Análisis

La reindustrialización argentina: opinan los especialistas

El país ha conocido una recuperación de su producción en estos años. Pero los expertos aseguran que, antes que política industrial, existe un régimen comercial restrictivo sin competencia que dejará de ser sustentable.

Por Sección Economía
El fin del año es un momento propicio para hacer el balance y perspectiva de la política económica, uno de cuyos ejes principales, al menos en el discurso oficial, es el fortalecimiento y recuperación de una industria nacional. Un reciente informe de la revista L’Expansion sobre la economía del 2013 sostiene que Argentina es uno de los países que más medidas proteccionistas ha tomado en los últimos tiempos y habla del "agotamiento" del "milagro argentino".

"La vía proteccionista seguida por Buenos Aires a golpes de tasas y restricciones a la importación ha fortalecido la industria local, pero la inflación galopante y la débil competitividad comienzan a inquietar", señala el informe.

Infobae consultó a los economistas Dante Sica, ex secretario de Industria de la Nación y director de la consultora Abeceb, y Fausto Spotorno, a cargo del área de Investigación de OJF & Asociados acerca de qué futuro tiene la estrategia oficial en la materia.

PROTECCIONISMO Y ESTRATEGIA INDUSTRIAL


Dante Sica

No se nota en la actualidad una política articulada más allá de la restricción comercial. El gobierno ha abusado de la política comercial como una especie de política industrial para forzar la sustitución de importaciones.

La mayoría de las medidas tomadas para la sustitución de importaciones no fueron medidas de política industrial, centradas en la búsqueda de mayor competitividad sino normas de tipo comercial que lo que hicieron fue poner una restricción: desde la ley que generó el polo electrónico de Tierra del Fuego hasta las medidas de defensa comercial en rubros como calzado, textil, línea blanca, etcétera. Si bien a corto plazo pueden tener impacto en una recuperación de la producción, en muchos casos lo que se tiene es una modernización sobre tecnologías atrasadas.

Las protecciones comerciales en el tiempo no son duraderas y tienden de alguna manera a disminuir, porque los costos internacionales  las van afectando con lo cual la sustentabilidad es una discusión que debería darse en el marco de una política industrial.

Las medidas de defensa comercial pueden tener impacto en la sustitución de importaciones pero si no van acompañadas por otras políticas que tengan que ver con la mejora de las cadenas productivas y, sobre todo, de la productividad sistémica, carreteras y puertos más eficientes y costos de logística más bajos, su sustentabilidad en el tiempo por lo menos plantea una duda.

 

Fausto Spotorno

Las políticas proteccionistas para impulsar la industria son y han sido muy poco efectivas a lo largo de la historia. La razón es que no se puede proteger a todo el mundo al mismo tiempo. Si se protege a unos se castiga a otros. Por ejemplo, si se protege la producción de tornillos, suben los costos de los fabricantes de muebles y éstos se ven perjudicados.

La política proteccionista del gobierno no ha tenido como objetivo favorecer la industria y tampoco resulta muy sustentable. Básicamente se ha tratado de una política cuyo objetivo principal ha sido el de captar divisas o mantener las divisas internamente.

De hecho, la participación de la industria en el PIB es prácticamente la misma que en los ’90.

El proteccionismo sólo en ocasionales excepcionales resulta en industrias sustentables una vez que se lo quita (y aún así hay discusiones al respecto). Pero en general la protección a determinadas industrias tiende a generar industrias que sólo pueden vivir con protección, al tiempo que daña a industrias que sí son competitivas y que no requieren protección. A estas últimas son a las que hay que alentar.

 

PROBLEMAS DE ESCALA Y ACCESO A LOS MERCADOS

 

Dante Sica

El Mercosur da la idea de un mercado ampliado, pero Argentina en los últimos años ha comenzado a poner trabas porque, dada la competitividad de Brasil, ese país aprovechó mucho mejor el espacio regional que nosotros. Claro que Argentina no tiene sólo el desafío de mejorar su tamaño sino también de mejorar su eficiencia. Hay un desafío de gestión que tiene que ver con la mejora de los accesos al mercado. Si no puede acceder al mercado brasileño encuentra una limitación para sustentar su desarrollo industrial.

En estos últimos diez años la participación de la industria en el PIB se ha mantenido o ha retrocedido, mientras que el conjunto del sector de no transables, servicios y construcción, ha aumentado su participación en el producto. Esto da una idea de que si bien ciertas políticas sirven para el período de recuperación no sirven para tener una industria más eficiente.

 

Fausto Spotorno

El mundo  industrial está cambiando. Las ideas proteccionistas hoy en día atentan contra el régimen de producción. Esto se debe a que las industrias hoy son globales. Ya no tenemos compañías que producen todo en un solo lugar. Hoy las empresas producen una pieza en particular para todo el mundo (o región). La idea es conquistar nichos mundiales, aunque sean pequeños de manera de tener escala global y dominar cierto mercado. La vieja discusión de ensamblar o producir se acabó, porque hoy reina la escala global y es muy ineficiente producir todo. Lo mejor es especializarse, vender globalmente, conquistar mercados mundiales y a medida que se crece se va adquiriendo a la competencia. Los países que tienen industrias nacionales hoy en realidad tienen industrias globales.

En este punto Argentina es débil. Hay muy pocas empresas argentinas de clase mundial y para tener una industrialización sustentable hoy es fundamental tener empresas grandes.

 

Dante Sica

Es claro que ningún país produce todo, se tiende a especializarse en ciertas ramas o, dentro de ciertas ramas, producir determinadas cosas. Por ejemplo en la industria automotriz no producimos todos los modelos que se venden en nuestro mercado. Las firmas fabrican ciertos autos en Brasil y otros en Argentina y después se intercambian.

La mayoría de las industrias tienden a hacer eso, porque hay un problema de competitividad, de escala. Las cadenas productivas son cada vez más cadenas productivas globales. A diferencia de cómo era en los 50 ó 60 cuando las cadenas se integraban vertical e internamente, es decir, producían toda la línea, todos los componentes de un producto, hoy por lo general lo que hay es deslocalización o internacionalización de las cadenas.

Muchos productos que vienen de China en realidad sólo se ensamblan allí con componentes de otros países asiáticos.

A partir de su asociación con Brasil, Argentina tiene la posibilidad de integrar mucho más las cadenas productivas. Para eso hay que tener discusiones de política internacional a futuro acerca de cómo integro esas cadenas, cómo genero nuevas industrias.

Argentina tiene un factor escaso que es la mano de obra calificada. Por eso todas las industrias que genere tienen que tener un grado de productividad muy alto para absorber un costo reactivamente alto de la mano de obra. No puede competir con producciones de China o incluso México, que tienen costos de producción hasta 40% más bajos que Argentina.

Entonces el desafío que tenemos no es sólo especializarnos en determinados rubros sino generar industrias con alta capacidad de tecnología, de diseño.

 

POLITICA INDUSTRIAL SUSTENTABLE

 

Dante Sica

Necesitamos políticas para mejorar la productividad. Una macroeconomía ordenada es lo primero, una moneda que mantenga su poder de compra, saber cuál va a ser el tipo de cambio real a futuro, tener más certezas respecto a la macro.

Pero eso no es suficiente para tener una política industrial. Después vienen las mejoras en productividad. Y esto tiene dos aspectos.

Uno hacia el interior de la empresa, los empresarios tienen que invertir no sólo en recursos humanos, que es lo más importante, o en mejoras tecnológicas e incorporación de capital, sino también en materia de gestión: tenemos que profesionalizar nuestras empresas que por lo general son empresas medianas de capital familiar y con bajo nivel de profesionalización.

El otro aspecto es la competitividad sistémica, es decir, una mejor infraestructura.

Argentina tiene un atraso muy grande en materia de caminos. Triplicamos o más que triplicamos la producción agropecuaria y nuestras principales rutas de acceso todavía no son autopistas. Tenemos un fuerte incremento de los costos de logística, tenemos puertos insuficientes y ni siquiera hemos completado la hidrovía. Y hay deficiencia en las comunicaciones.

Creo que ahí hay un campo muy grande para hacer más eficiente nuestra producción, no sólo en lo relativo al interior de la empresa, sino también con la productividad sistémica.

 

Fausto Spotorno

Junto con la poca envergadura de nuestras empresas, el otro gran problema argentino es la inestabilidad macro económica. Con tasas de interés altísimas, crisis recurrentes, inflación o desempleo, altos impuestos, etc., es muy difícil sostener estrategias industriales.

Una política industrial sustentable implica tener en primer lugar una macroeconomía ordenada y prolija. Un Estado que no sea un impedimento, ya sea porque cobra muchos impuestos, emite demasiado dinero o toma mucha deuda y hace subir las tasas.

Una vez logrado eso, Argentina debe enfocarse en los sectores en los que sí somos competitivos. En esos sectores hay que fomentar tanto a la Pyme como a las grandes compañías, para que crezcan dentro y fuera del país. Es un error pensar que toda la producción debe ser local. Así como las Pymes traccionan el empleo, las grandes empresas traccionan a las Pymes. Las grandes empresas tienen que ser globales o mueren. Por ejemplo, el BNDES brasileño incluso financia las compras de empresas extranjeras que producen fuera de Brasil, para que sus empresas grandes sean más grandes. Esto trae más negocios a Brasil y también trae el empleo más calificado que es el mejor pago, el de profesionales y otros dedicados a la gestión estratégica.


Fuente: Infobae.com

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