Surrealismo femenino en México

La muestra “In Wonderland mujeres surrealistas” de reciente estreno en el Museo de Arte Moderno en Ciudad de México reúne por primera vez a 43 mujeres que se destacaron en el desarrollo de esta vanguardia artística. En la imagen, obra de Remedios Varo, Crea Aves. 
Es a través de ellas que las curadoras Susan Fort y Teresa Arcq recorren las diversas etapas de este movimiento, su relación con la política, el feminismo y los sueños. Obra Chees Queens, de Muriel Streeter. 
La exposición toma su nombre de Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll (Alice in Wonderland en inglés) ya que tuvo una influencia importante sobre los surrealistas. El paralelismo y la interacción entre estas dos formas es el hilo conductor de este trabajo. Autorretrato de Bridget Tichenor. 
La mayoría de las 120 piezas en exhibición fueron realizadas entre las décadas de 1930 a 1970. De las 43 pintoras, escultoras y fotógrafas presentes sólo dos están vivas: la japonesa Yayoi Kusama y Sylvia Fein. Obra La Huida, de Remedios Varo. 
Remedios Varo, Bridget Tichenor, Helen Lundeberg y Frida Khalo son algunas de las artistas presentes con trabajos de pintura, escultura y fotografía. "La ventaja es poder ver a todas estas mujeres juntas, una oportunidad para conocer artistas consagrados y no tan conocidos". Obra Double Portrait of the Artist en Time, de Helen Lundberg.
In Wonderland es la conclusión de una investigación de más de seis años en los que se recolectaron obras de colecciones privadas y museos de todo el mundo. Fue una búsqueda por entender el proceso de abstracción surrealista desde la mirada de estas mujeres. Autorretrato de Rosa Rolanda. 
El feminismo de los años '60 y '70 hizo eco en la mente de estas artistas, se volvió parte de su discurso y, en el caso de muchas de ellas, transformó su técnica. En la imagen, otro autorretrato de la artista norteamericana Helen Ludeberg. 
Esta liberación se refleja en el núcleo “cuerpos y fetiches” en donde el público puede observar piezas que critican el uso del cuerpo femenino en las obras surrealistas masculinas únicamente como objeto de deseo. Box, de Ruth Benhard
Las relaciones tormentosas e intensas que muchas de estas mujeres entablaron con hombres involucrados en el surrealismo ocupan un lugar preponderante en su producción artística, detalle que las curadoras hacen parte de la muestra. En la foto, una de las obras más conocidas de Frida Kalo, Las Dos Fridas, propiedad del Museo. 
Luego de presentarse en Estados Unidos y Canadá, In Wonderland cierra su temporada de exhibición en México, país en donde, de acuerdo con la curadora Macías, "existe una inclinación hacía el surrealismo, lo que se ha reflejado en una muy nutrida asistencia". Obra Maternidad, de María Izquierdo. Textos Alan Hernández Pastén.

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