Fiestas de fin de año. Navidad. Año nuevo. Y después vacaciones. Se sabe: diciembre es un mes difícil para el bolsillo y el aguinaldo se suele escurrir entre estos gastos a los que se suma además, en muchos casos, la cancelación de deudas. Así, sin más, se suele repetir una imagen: encontrase, sin previo aviso, con el saldo de la tarjeta al rojo vivo. Por ello, diversos especialistas consultados por LA NACION, recomiendan como esencial la planificación y además tratar de dejar algo del dinero, de ser posible, para ahorros e inversión.
3 de noviembre de 2026


