Google se hizo rico vendiendo una propuesta simple: los vínculos con otros sitios de la Red que provee valen mucho dinero. Tanto, que millones de anunciantes están dispuestos a pagar a la compañía miles de millones de dólares por ellos. Ahora algunos editores de diarios y revistas europeas, frustrados por no poder ganar más en Internet, quieren invertir la ecuación. Google, dicen, debe pagarles a ellos por los vínculos, porque ellos proveen el material con el que el gigante de la Red genera esos ingresos.
12 de abril de 2026
