Argentina debe pagar el 2 de diciembre u$s40 millones en intereses de su bono al 2017, pero el principal ocurrirá el 15, cuando debe cancelar u$s3.000 en títulos soberanos atados al crecimiento del PBI.
El ministro de Economía, Hernán Lorenzino, se refirió en conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda a la situación en la que quedaron los bonistas que sí aceptaron la reestructuración de los bonos soberanos en default, pero que, como consecuencia del fallo de la Justicia de Nueva York, puedan verse impedidos de cobrar.
Asimismo, por la sentencia de Thomas Griesa, algunos operadores financieros temen que un incumplimiento de estas obligaciones provoque un default de toda la deuda externa reestructurada de 24.000 millones de dólares.
"El próximo pago es el 2 de diciembre y la orden de Griesa es clara en no interferir con ese pago", subrayó el ministro de Economía.
"Tenemos un país que quiere pagar y un juez que quiere encontrar todos los obstáculos para que no suceda lo natural: que un acreedor cobre de su deudor lo que estaba pactado", lamentó Lorenzino.
Más complicado estará el pago de los u$s3.000 millones correspondientes a los títulos atados al crecimiento del PIB del 15 de diciembre, para el que deberá esperarse a la resolución de Cámara, instancia a la que apelará el gobierno argentino el próximo lunes.
Griesa levantó una medida cautelar que impedía embargos contra Argentina y le dio tiempo al país hasta el 15 de diciembre para pagar unos u$s1.330 millones a acreedores que no aceptaron entrar en dos canjes de deuda en el 2005 y en el 2010.
Si el Gobierno no acata la orden judicial, Griesa adelantó que echará mano a esos pagos por u$s3.100 millones que la Nación debe hacer en diciembre en Nueva York a los acreedores que aceptaron reestructurar sus deudas. Esto implicaría un incumplimiento técnico de la deuda soberana argentina.
Para el ministro, la determinación del magistrado neoyorquino "viola la ley de inmunidades soberanas de los EEUU y varios principios de la legislación internacional. Parecería que estamos presenciando una involución jurisprudencial en materia de derecho internacional".
"Lo único que falta es que Griesa disponga que nos manden la Quinta Flota", ironizó, e insistió en que "estas decisiones agreden la soberanía de la Argentina y a todo el sistema financiero".
Lorenzino argumentó que "la sentencia no tiene que ver con la Argentina sino con otros terceros. Ordena e instruye no sólo a la Argentina sino a la sucursal del Banco de Nueva York en Luxemburgo, y a los bancos de clearing en Europa, instituciones que se encuentran en Alemania, Bélgica, Reino Unido y Luxemburgo".
"Afortunadamente, creemos en el proceso judicial. Por eso Argentina va a hacer el lunes la presentación frente a la Cámara y confiamos en que la Cámara va a resolver suspendiendo los efectos de la decisión de Griesa o bien dejando de lado esta decisión. A partir de la instancia de la Cámara vamos a tener un poco más de tiempo", refirió Lorenzino.