Once paises europeos dieron su apoyo a crear un impuesto a las transacciones financieras, reflotando un proyecto impulsado por Francia y Alemania para recuperar el crecimiento del continente en medio de negras perspectivas para la economía mundial.
Once paises europeos dieron su apoyo a crear un impuesto a las transacciones financieras, reflotando un proyecto impulsado por Francia y Alemania para recuperar el crecimiento del continente en medio de negras perspectivas para la economía mundial.
El gravamen a estas operaciones, contribuiría a reducir las especulaciones financieras y estabilizar los mercados, argumentan los defensores de la propuesta. Además el sector financiero terminará de alguna manera pagando -aunque mínimamente- por las convulsiones que provocó en la economía mundial. Pero hay países que rechazan de plano la idea. Entre ellos, evidentemente Reino Unido, donde se alberga la principal plaza financiera europeo, es uno de los enemigos acérrimos de la iniciativa.
La propuesta para recuperar el crecimiento es al menos una bocanada de aire fresco, poco después de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) redujera nuevamente sus previsiones para 2012, a 3,3% contra 3,5% en julio, a raíz principalmente de la crisis en Europa que se mantiene como "la amenaza más grande" para la economía del planeta. La Unión Europea debe tomar medidas para "conseguir una unión bancaria y una mejor integración presupuestaria" y buscar el saneamiento de sus finanzas públicas, pidió el Fondo.

