Como sucede en otras actividades comerciales, el parate en las ventas llegó a los mercados cooperativos de abasto de frutas y verduras. Desde ese sector, adjudicaron esta baja en las operaciones al uso excesivo de la tarjeta de crédito por parte del consumidor, ante la falta de dinero en efectivo. La ventaja de la financiación lleva a las personas a comprar en el supermercado y no en los locales mayorístas o en las verdulerías.
- Sitio Andino >
- Economía >
Cayeron las ventas de frutas y verduras en los mercados de abasto
En referencia al año pasado, las ventas cayeron un 30%, mientras que si lo comparamos con lo que sucedía hace cinco años atrás, la baja ronda entre el 50% y 60%, indicó a SITIO ANDINO, Omar Carrasco, presidente de FEDEMZA, organismo que nuclea a las cámaras que representan a los sectores productivos de Mendoza, entre otras actividades.
Según Carrasco la diminución de las ventas en los mercados cooperativos locales se viene agravando hace ya varios meses. Para el sector el motivo que ha llevado a tal baja, es la falta de efectivo que hay en la calle.
Uno de los principales motivos es que la gente actualmente compra mucho con tarjeta de crédito porque el dinero no les alcanza, y la mayoría de las verdulerías o los mercados no operan con tarjetas, expuso Carrasco.
Hoy en día, varias personas van al supermercado y compran la mercadería y las verduras con la tarjeta, mientras que antes sólo adquiría lo primero y para el resto iba a la verdulería.
A pesar de que las frutas y las verduras en los híper tienen un precio mucho más elevado que en las verdulerías, la gente por la falta de dinero compra allí, dijo el titular de FEDEMZA.
Este panorama recrudece aún más la situación que están atravesando muchos productores debido a la baja rentabilidad. Los precios en el mercado mayorista están por debajo de los costos que lleva levantar el cultivo.
En el 2000 una jaula de lechuga costaba 15 dólares, doce años después (hoy) su valor ronda entre los 15 y 20 pesos, señaló Carrasco, para ejemplificar el atraso que hay de los precios en la chacra.