Arte universal

Tributo a Gustav Klimt por los 150 años de su nacimiento

Distintos museos e instituciones vienesas han incluido en su programación actividades especiales para conmemorar al autor de la célebre obra: "El beso".

Por Sección Cultura

Nacido en 1862 en las inmediaciones de Viena, este artista de cuyo nacimiento se cumplirán 150 años el próximo sábado, destiló un talento ampliamente reconocido en vida ya que fue uno de los pintores mejor pagados de su época.

Un hombre caprichoso y cómodo, al que no le gustaba viajar y que vivió en casa de su madre hasta que ésta murió, a pesar de que en el transcurso de esta convivencia tuvo 14 hijos: así describen los historiadores del arte a Klimt, detrás de cuyo glamoroso arte se escondía un hombre tímido y retraído.

En coincidencia con su aniversario, distintos museos e instituciones vienesas han incluido en su programación actividades especiales para conmemorarlo, según consigna la agencia de noticias Dpa.

El Museo Leopold presenta por ejemplo una exposición que bajo el título "Klimt privado" recorre su vida: más de 400 tarjetas postales escritas por el pintor sirven de hilo conductor de la exhibición.

El museo ofrece para ilustrar la muestra obras apropiadas desde el punto de vista temporal, aunque entre ellas también hay trabajos que cualitativamente están muy por debajo de los grandes hitos de Klimt.

Poner en duda el mito es también un objetivo del Museo de Viena en la Karlsplatz: en contra de la omnipresencia de la "fase dorada", esta institución muestra su propia colección, al fin y al cabo la más grande que existe del creador.

Si bien demuestra su superioridad con el famoso retrato de Adele Flöges y el cuadro "Palas Atenea", incluye principalmente dibujos, bocetos, joyas y trofeos, como el delantal de pintor y la máscara funeraria.

Como irónica indirecta, el Museo de Viena lanza además -con la colaboración de la comunidad de internautas- una colección especial virtual titulada "Worst of Klimt" ("Lo peor de Klimt"), en la que se reúnen las peores cursilerías inspiradas en el pintor.

La lista incluye a la Barbie "Adele" -centrada en una de sus obras más famosas-, un abrigo para perros con la reproducción de la obra "El beso", un pato de goma "Klimt" y una Harley Davidson en negro y dorado.

Muy cerca de la Karlsplatz, en el llamativo edificio de la Secesión -construido por Joseph Maria Olbrich- con su esfera dorada sobre el techo, se puede visitar una de las obras principales de Klimt.

El artista Gerwald Rockenschaub incluyó una plataforma amarilla en la sala con el famoso Friso de Beethoven. Así los visitantes pueden contemplar más de cerca el colorido homenaje de Klimt a Beethoven, con las famosas representaciones alegóricas del arte.

También el Museo de Historia del Arte se sirvió de un montaje temporal para hacer más accesibles los murales que el joven Klimt creó en altura para adornar la extensa escalinata. Se ha instalado un puente de hierro para que el visitante pueda disfrutar cara a cara las obras que representan dioses griegos y bellezas históricas.

Finalmente, en el Palacio Belvedere -galería que sigue siendo la poseedora de la mayor colección de cuadros de Klimt del mundo- se exhiben algunas de sus obras representativas como "Judith" y "El beso", aunque íconos como "Retrato de Adele Bloch-Bauer" y "Casas en Unterach a orillas del lago Atter" (que llegaron a manos del Estado austríaco a través de los nazis) fueron restituidos en los últimos años a sus legítimos herederos.

En una exposición especial, desde julio pueden contemplarse también los cuadros originales de Klimt con una nueva presentación. Además, el museo se hizo este año con dos nuevas adquisiciones: "El girasol" y "Familia".

Fuente: Telam

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