Sólo quedan los restos de lo que fue el asentamiento Néstor Kirchner que estaba ubicado a un costado del barrio Villa Obrero de Palmira. A horas de que la policía haya desalojado el lugar, los usurpadores se manifestaron frente al edificio comunal en busca de una solución. Mientras tanto, en el lugar donde estuvo instalada la villa se comenta la existencia de un posible fraude.
Cerca del mediodía unas 60 personas que fueron desalojadas del predio tomado en Palmira se hicieron presentes en la municipalidad de San Martín. Allí los recibió el secretario de Gobierno, Oscar González.
No estamos a favor del operativo, maltrataron a la gente, hubo embarazadas golpeadas. Nosotros sólo queremos una vivienda digna, dijo Carolina García, perteneciente al grupo de okupas, quien al salir de la reunión que los funcionarios agregó: No tienen en claro que nos quieren dar.
A contramarcha, González señaló que se les propuso el programa de ayuda mutua en donde el municipio se encarga de conseguir los terrenos, los urbaniza y los beneficiados realizan sus aportes en la construcción de sus propias casas.
Nosotros tenemos a disposición unos 40 ó 50 lotes, indicó el funcionario del gobierno de Jorge Giménez. González, como dato revelador, señaló que hace un tiempo que están en las tratativas sobre un sector de los terrenos de la familia Castro que ayer fue desalojado.
Sólo faltan concretar algunos detalles. Ese terreno no estaba usurpado cuando hicimos la tratativa, si ustedes ven la dinámica de la usurpación, esto se ocupó en la ultima semana, expuso el secretario de Gobierno.
Ahora, el paso inmediato que dará el municipio es el de trabajar en la asistencia social de las 150 familias, que de las 240 que había en el terreno, realmente se quedaron sin un techo. El próximo martes a las 18.30 se reunirán nuevamente los usurpadores con los funcionarios municipales para quedar de acuerdo con que metodología se va a trabajar.
Luego de la reunión con las autoridades de Gobierno, el grupo de usurpadores se trasladaron a la Comisaría 12 a preguntar cuándo iban a soltar a los 11 detenidos. Es muy posible que entre esta tarde y mañana se liberen estas personas.
El fantasma del fraude
Mientras los okupas se manifestaban en el edificio comunal, en el predio donde ayer había más de 300 policías, máquinas topadoras, personas gritando y niños llorando, hoy reinó la calma.
Sin la presencia de ningún efectivo policial, las 20 hectáreas permanecen llenas de escombros y entre medio de ellos se podía obervar a un grupo de personas del barrio de al lado (Villa Obrero) recogiendo leña para sus estufas.
Allí personas que deambulaban por el lugar comentaron sobre la supuesta cuota de $350 que muchos de los que estaban usurpando habían pagado por su lote.
Esta historia comenzó cuando un hombre del distrito de San Roque, Maipú, se comunicó con la comisión de vecinos que se había formado en el asentamiento y les dijo que unos 40 lotes eran de su propiedad y no de la familia Castro.
Este hombre, del cual nadie sabía con certeza su nombre, les informó a los okupas que de esos terrenos iba a vender 36 lotes a seis mil pesos cada uno, y que las cuotas iban a ser de $350 y la ultima de $400.
En medio de toda esta historia, sale a la luz el nombre de Hugo el Flecha García, quien ayer dijo ser uno de los organizadores de esa toma de tierras.
Unas personas, dicen que era este hombre (que hoy está preso) el que cobraba la cuota, mientras que otros, en cambio, señalaron que nadie llegó a pagar ese dinero porque los abogados les alertaron que el hombre que decía ser el dueño de las tierras, en realidad no lo era, ya que no lo había podido comprobar. Por lo tanto, la tierra seguía siendo de Castro.
Han dicho que García ha estado cobrando a la gente cuando no es así, todo lo contrario nos estaba ayudando en la organización, señaló su hija Carolina, mientras el resto de los usurpadores le daba la razón a la mujer.
Lo que se supo con certeza, es que todas estas personas llegaron a pagar $55 para la instalación del agua y de la luz.
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