Sin desacreditar ninguna propuesta del campo de las artes escénicas, Pablo Longo sabe que cuando se mete a trabajar en un proyecto propio su búsqueda lo lleva hacia lugares experimentales. Con esta esencia es que hace varios años atrás (2009) formó la Cía. Pájaro Negro de luces y sombras, y puso en escena obras como "Woyzeck", "Bella Tarde" y "Fuera de este mundo". Incorporando lenguajes artísticos contemporáneos que se articulan para desdibujar los códigos del teatro tradicional es que ahora presenta "Escombros", una autoficción nacida al calor de los cuestionamientos existenciales que nos impuso la pandemia.
La puesta que se lleva a cabo en un espacio no convencional, se define como una experiencia artística que rompe los límites de la ficción y que fusiona danza y teatro.
"Un espectáculo íntimo y emocionante que abre preguntas sobre lo que nos atraviesa, como el dolor, las ausencias, la identidad, y por supuesto, el teatro", apunta la sinopsis.
Longo, conocido en el movimiento cultural de la provincia por realizar propuestas de teatro de sombras, animación y música, habla de "Escombros" como una vivencia artística. Y un trabajo que es el lado b de otro; el proyecto al que llamó "La Casa Tiembla" y con el que establece un vínculo emocional.
"Este es un trabajo que viene a ser una especie de lado b de otro trabajo que se llama "La Casa Tiembla", que es un trabajo de video danza que realizamos en una bodega durante la pandemia. Ese trabajo lo hicimos de manera de biodanza y queríamos tener la posibilidad de trabajarlo en modo presencial. Cuando vimos la posibilidad del presencial empezamos a ensayar y a darnos cuenta también que en la presencialidad necesitábamos otras cosas, el espacio donde lo íbamos a hacer cambió, entonces el nuevo espacio nos permitió poder desarrollar otras cosas y a partir de ahí empezamos a gestar lo que surgió en un principio como una adaptación a teatro presencial de "La Casa Tiembla" y que terminó siendo un proyecto propio.
Y lo interesante es que tiene el mismo equipo de trabajo, con la diferencia de que a medida que empezamos a abordarlo vimos la posibilidad de contar la historia desde otro lugar. Por eso Escombros tiene ese nombre y a la vez tiene una vinculación que es emocional con el otro proyecto", cuenta el dramaturgo.
"Escombros", de la Cía. Pájaro Negro de luces y sombras. Foto: Paola Alonso / Gentileza.-
Escombros tuvo su estreno en el último diciembre y ahora vuelve con una nueva fecha el domingo 13, en Estancia Molina, Casa Las Bóvedas, de Rodeo del Medio en Maipú. Es allí donde la propuesta se pone en acción con las interpretaciones de Valentina Bucci, Paula Saldeña, Cristian Bucci y el mismo Longo.
-Lo que se plantea narrativamente en La Casa Tiembla, ¿atraviesa a esta obra?
-Narrativamente empieza a cruzarse porque es una autoficción, entonces de alguna manera empiezo a vincular elementos que tienen que ver con mi vida en particular con el proceso de desarrollo de La Casa Tiembla. Hay muchos elementos que empiezan a cruzarse que tienen que ver con la ficción y con la realidad, sobre todo en esta especie de frontera en la cual en lo artístico hay una búsqueda de encontrarle un sentido a las cosas. Y donde muchas veces en la vida suceden cosas que no tienen sentido y por qué exigirle al teatro que tenga uno.
Hay una especie de juego que realizamos también en el cual, en el modo, en la manera en que contamos la historia empieza a jugar y a instalar una tercera posición en cuanto a que no se sabe si es una función, si es un ensayo, entonces empieza a cruzarse constantemente. Hay como un juego ahí que nos posibilita ponernos en otro lugar. Y también esta frontera que empieza a suceder respecto al espacio. Usamos una galería entonces hay un juego también entre el interior y el exterior que está vinculado a esto mismo que se está narrando, entonces hay una dinámica que nos interesa explorar y que sale a flote con esto de la autoficción. Ese territorio nos permite un juego que es este que nosotros decimos, de decir, en qué momento lo que se está narrando es real y en qué momento lo que se esta narrando es mera ficción.
Desde la dramaturgia empecé a buscar elementos que tuvieran que ver con mi vida, con cuestiones, con preguntas, creo que hay algo interesante en cuanto a lo que tiene que ver con esa idea de que muchas veces no encontramos las respuestas adecuadas para ciertos cuestionamientos. Por ahí empieza a jugar un poco la historia. Esta idea de orden, de causa efecto de las cosas medio que no nos convencía mucho, ¿no? Entonces empezar a ver que muchas veces las cosas no se corresponden con ese orden y que no hay un entendimiento, pero que siempre hay una idea de búsqueda de sentido de las cosas, que eso es algo totalmente distinto a que las cosas tengan sentido. Una razón de ser.
Foto: Paola Alonso / Gentileza.-
-¿Qué rol cumple el público en esta obra? Esto del espacio no convencional, ¿qué posibilidades se abren para los y las espectadoras frente a la obra?
-Creo que más que nada lo primordial es poder vivenciar una experiencia artística, ¿no? Nosotros en la misma obra también hablamos de eso y creo que no podemos hacernos cargo de lo que la gente le gusta o no le gusta, no podemos hacernos cargo de si una obra es buena porque la entendí, pero sí podemos hacernos cargo de proponer y de generar estímulos emocionales, sensoriales que de alguna manera puedan llegar a otra persona.
Creo que la obra tiene una intencionalidad de comunicar algo más allá de las palabras. Intenta contactar con las otras personas a través de otros elementos que muchas veces no podemos reconocer y que están vinculados a cualquier hecho artístico.
Muchas veces nos encontramos ante una obra pictórica y no nos hacemos muchas preguntas simplemente nos conmovemos con lo que vemos. Igual nos pasa con una orquesta sinfónica, no entra el orden del razonamiento en juego, sino que nos logramos conmover con lo que se nos presenta, entonces bueno, creo que acá es una experiencia que el público entra y recorre como si fuese parte de un juego, que está presente y está muy vinculado a lo que está viendo porque quizás se está contando su historia, en algún punto. Desde ese lugar intentamos generar estímulos de distintos aspectos para que rompan esa lógica racional. No es una experiencia con la que te puedas encontrar todos los días.
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Ficha técnica:
Intérpretes: Valentina Bucci, Paula Saldeña, Cristian Bucci y Pablo Longo / Operación técnica: Cristian Máximo Bucci, Longo / Composición de música original: Sebastián Ojer / Diseño gráfico y fotografía: Paola Alonso
Coreógrafa: Paula Saldeña
Dramaturgia y Dirección: Longo
"Escombros", de la Cía. Pájaro Negro de luces y sombras, se presenta en función este domingo 13 de marzo, a las 20.30, en Estancia Molina, Casa Las Bóvedas. Ruta provincial 50, KM 110, Rodeo del Medio, Departamento de Maipú.
Entradas: $400. Promoción x 2 entradas: 650. Para obtener más detalles de la ubicación del lugar entrar al siguiente enlace.