A veces cuando contemplamos una instantánea no nos damos cuenta de todo lo que esconde. Tanto es así que todas las imágenes recogidas en esta galería son ejemplos perfectos de camuflaje, que puede que te obliguen a mirar dos veces antes de encontrar lo buscado. Y es que más allá de la naturaleza, también es posible conseguir una armonía casi perfecta con el entorno de una forma muy sencilla.
Aquí hay gato encerrado.
Y si no fuera por los ojos sería casi imposible contemplar a este felino de lo escondido que está.
¿Oso o perro?
Este perro tumbado encima de una manta de osos sabe perfectamente cómo integrarse con el entorno. Es uno más.
Mangos y pájaro.
No es tarea fácil encontrar al pequeño pájaro que ha decidido integrarse como uno más con los mangos.
El buzo preciso.
No hay nada mejor que vestirse con unas ropas que pegan tan bien con el entorno.
¿Taza llena o al revés?
La taza llena de leche provoca un efecto óptico curioso: parece que el recipiente está completamente al revés.
Hay algo en el suelo.
Y hay que tener cuidado para no pisar a ese gatito tan perfectamente integrado.
Hay un automóvil en la imagen.
Y si no eres capaz de verlo hay que seguir intentándolo porque la vista engaña.
Camaleón militar.
Este camaleón se esconde entre las pertenencias y lo cierto es que parece listo para el servicio militar.
Los árboles señalan el camino.
No es fácil que se produzcan este tipo de casualidades, pero el color de los árboles está en plena consonancia con el de los edificios.